Los Google Pixel, la seguridad y el software libre

Aunque mi querido Pixel 3a sigue dándolo todo es inevitable que algún día será reemplazado. Ya hice pequeñas cosas para extender su vida útil, mejorar su rendimiento y ajustar su privacidad con resultados bastante satisfactorios. Además ahora estoy probando mucho software libre gracias a F-Droid y un buen puñado de apps interesantísimas, lo que me ha dado algunas ideas de cara al futuro. No voy a negar que le he estado dando vueltas al tema de cambiar de teléfono en los próximos meses, pero estoy en un limbo.

No me hace gracia plantearme otra compra, elegir y gastar ese dinero, pero instalar LineageOS en mi Pixel supone dedicarle tiempo y perder ciertas cosas como el gran desempeño de la cámara. Por otro lado tener una ROM libre para acabar metiendo servicios de Google me parece un poco absurdo. Los smartphones son cacharros complejos con un montón de funcionalidades de las que es difícil prescindir, y debemos reconocer que el software libre puro a veces no consigue estar a la altura en este ámbito… al menos de momento.

Nadie quiere un hardware funcionando a medias, ni que ciertos componentes rindan peor, ni que las aplicaciones tengan diseños malos. El smartphone está con nosotros mucho tiempo y queremos que funcione bien, que no dé problemas, que justifique el gasto económico. Todos somos más o menos exigentes con este tema y reconozco que yo lo soy bastante: prefiero pagar un poquito más por una calidad si eso va a suponer mayor vida útil y ciertos beneficios.


Es ahí donde entran los Google Pixel, ya que los considero la mejor opción coste-beneficio. Aunque con el tiempo han experimentado subidas de precios siguen manteniéndose en una horquilla bastante aceptable, teniendo en cuenta la competencia. Especialmente la gama «a» se ha coronado como una compra segura, un Android que difícilmente defrauda por muchas pegas que le pongamos a Google.

El primer gran beneficio de los Pixel reside en su chip de seguridad Titan M2, algo que otras marcas no han copiado. Tener un componente de hardware adicional para contraseñas y datos biométricos, basándose en criptografía y permisos especiales, lo veo como algo adelantado a su tiempo. O más bien como algo realista que no me explico por qué no es popular cuando la seguridad de estos cacharros es más importante que nunca. Google ha probado este tipo de cosas desde sus Nexus 5X y 6P, donde el lector de huellas dactilares estaba diseñado aparte y fue precursor del contemporáneo chip Titan**. Ahora sus procesadores Tensor parece que aumentan ciertas características.

El segundo punto fuerte de los Pixel es el software: está muy bien implementado, funciona genial, tiene muchas actualizaciones y consigue hacer maravillas con la fotografía. Junto con sus características técnicas asegura una buena durabilidad que podría suponer un ahorro futuro. Es cierto que Google no es un angelito con el tema de los datos, pero al menos hay que reconocerle su enfoque en la seguridad de sus teléfonos. No es la panacea pero otras marcas están por los suelos en ese aspecto.

El tercer punto fuerte es su compatibilidad con ROMs libres. Ya sea porque no nos guste Google, porque queramos más control o porque queramos extender aún más su vida útil, los Pixel tienen un montón de apoyo con LineageOS o GrapheneOS —muy interesante porque aprovecha el poder del chip Titan, cuyo firmware es código abierto—. Esto los convierte en un producto con mucho potencial más allá de su software oficial.


La única pregunta es cómo haré mi siguiente compra. ¿Será una unidad nueva o de segunda mano, ya que también compensa? ¿Seguiré aprovechándome de su software o me animaré a ponerle alguna ROM? Lo que tengo claro es que seguir con los Pixel es un caballo ganador del que va a ser difícil bajarme. Después de varios años de experiencia (desde los Nexus) uno aprecia sus beneficios y acaba convencido: irse a otra marca deja la sensación de desprotegido y sin garantías con el software. Google sabe que es su mejor baza y no puede (ni quiere) bajar el listón, y en ese sentido me tienen ganado.

En fin, que los Pixel son decentes gracias a sus posibilidades. De todos modos veo necesario ir reduciendo progresivamente la dependencia de la compañía y experimentar con F-Droid. Hay un mundo muy interesante de software libre para Android sin necesidad de cambiar la ROM, así como herramientas de privacidad. Veamos si consigo un equilibrio entre estas dos facetas y hasta dónde llego mientras no haya variedad a mano. Me gustaría usar postmarketOS con GNOME Mobile, pero me temo que tardará mucho en ser 100% funcional/competente. Y ya ni hablemos de los elevados precios de smartphones alternativos, un tema que merecería analizar porque a menudo desincentiva su compra.

** Para entender más del chip Titan M y sus especificaciones: información sobre OpenTitan

5 comentarios en “Los Google Pixel, la seguridad y el software libre”

  1. Yo me compré un segundo móvil, de segunda mano para probar postmarketos. Un BQ Aquaris X5 (de 2015). Creo que pagué por él 30€. Le puse la versión con phosh porque con el de gnome-mobile se arrastra.

    Y… funciona. Llamadas, SMS, wifi, 4G, aplicaciones Linux compiladas para ARM. Todo ello funciona correctamente (y ejecutando un kernel 6.6.0). En cambio la cámara no. No he probado a ejecutar aplicaciones Android con Waydroid porque ya me parece excesivo para el pobre cacharro. El consumo de energía no puedo opinar porque la batería está ya en las últimas.

    Con el Oneplus 6 (otro móvil bien soportado) la cosa debería ir mucho mejor (lo puedes conseguir por unos 60€ aprox. de segunda mano).

    Le gusta a 1 persona

  2. Justamente pensé ese plan! Esos dos terminales están bien y tienen buen soporte. También están tirados de precio, por lo que es excelente para cacharrear.

    Ya sé que como terminal diario no será una maravilla, pero me gustaría que contaras tu experiencia con él y si intentaste darle un uso más serio, más allá de la simple curiosidad.

    Me gusta

    1. Actualmente lo estoy utilizando los fines de semana como único móvil, siempre con un ojo en la batería porque, como comentaba, tiene bastante degradación. Aparte que la CPU no tiene modo de «bajo consumo». Me gusta que sea pequeño, cabe en cualquier bolsillo, al revés de los actuales que son ladrillos.Pero para el uso personal que le doy a un móvil es perfectamente válido. Las apps de Gnome (Epiphany, Calendario, Contactos, Geary, Tuba, Mapas, Podcasts, Shortwave) cubren mis necesidades, excepto la cámara que no funciona.

      Incluso algunas cosas funciona mejor que Android como la sincronización de Calendario y Contactos con Nextcloud, que en Android necesitas aplicaciones extras y aquí te viene «de serie».

      Para el uso profesional es otro cantar, necesito usar algunas apps de Android, algún día me liaré la manta a la cabeza y miraré si los 2 GB de RAM que tiene son suficientes para ejecutar Waydroid y que tal funciona.

      El Oneplus 6T definitivamente es mejor opción, puedo verlos de segunda mano a partir de 50€ (pero vuelan rápido). Quizás en unos meses intente hacerme con uno y ver si puedo usarlo como «daily driver».

      Le gusta a 1 persona

      1. Muy interesante lo que comentas.

        No tenía dudas con la utilidad de las aplicaciones de GNOME, ya que si son funcionales en PC también deberían serlo en teléfono, y además me gustan mucho.

        El problema es lo que dices, la cámara y algunas funciones que podrían requerir emular APKs.

        De todas formas me anima saber que hay bastantes posibilidades para tenerlo como terminal frecuente, quizás un día me anime a probarlo

        Me gusta

Deja un comentario (puedes usar Markdown)