Con las últimas entradas dedicadas a la small web he pensado que sería divertido e interesante seguir compartiendo páginas con las que aprender más sobre este movimiento, o como sea que podamos llamar a esta filosofía tecnológica. Hoy me gustaría hablar sobre una pareja de artistas que se hacen llamar Hundred Rabbits, a los que nombré brevemente en alguna ocasión. Los sigo desde hace bastantes años y me llevé una grata sorpresa encontrarlos también en gemini, aunque era obvio el por qué de su presencia en ese espacio.

Rek (escritura y dibujo) y Devine (programación, arte y música) han decidido tener una peculiar vida a bordo de su velero llamado Pino, que parece ser un miembro más del grupo y no es para menos. Ese pequeño espacio en el que navegan por el Pacífico es su casa y su estudio, donde aprenden y ponen en práctica conocimientos low tech y de autosuficicencia: sus máquinas más potentes son un MacBook Pro de 2010 y un Pinebook (ambos corriendo Manjaro), apoyados por un Chromebook y una Raspberry Pi con el sistema operativo Plan 9. Con ese humilde y aventurero ambiente crean software y juegos, hacen fotografía, escriben novelas y recetas de cocina, así como acerca de su vida a bordo y los retos que supone. Todo lo publicado está bajo licencia MIT.
En su estilo minimalista predominan la tipografía, los colores planos, el pixel art, el dibujo vectorial y los espacios blanco/negro. Podemos verlo ya en su propia página web con un fuerte carácter smol. Entre sus creaciones más alucinantes destaco:
- Orca, un precioso secuenciador musical perfecto para crear música generativa.
- Donsol, un juego de cartas con tintes de rol.
- Dotgrid, una herramienta para creación de logos en vectorial
- Paradise, un juego que se toma literalmente el concepto de novela de ficción interactiva.
No son los únicos resultados admirables, ya que han creado software para NES e incluso una especie de entorno de producción para diversos sistemas ligeros como Nintendo DS y otras Game Boy, Raspberry o el viejo IBM PC. Este software, al que han llamado Uxn, usa su propio lenguaje ensablador e incorpora algunas de sus propias herramientas y juegos creando con ello un ecosistema. También tiene una versión de escritorio para Linux, Mac y Windows que corre gracias a la emulación. Ah, y también han programado algunas cosas en Pascal que corren en el mítico Macintoh de 1984.
Está claro que su foco está en aparatos de baja potencia, siguiendo la línea del Manifiesto del Ingeniero Crítico o Collapse OS. Su planteamiento de soluciones con hardware limitado demuestra hasta qué punto hemos complicado la tecnología y por extensión internet. Este retorno a lo básico, al control del software, la documentación y el código abierto hace que toda su obra tenga un halo inconfundible. Siguen siendo tan rompedores ahora como cuando los descubrí hace años, y su gusto por el diseño me hizo conectar rápidamente con esa idea de minimalismo hecho con los mínimos recursos, lo cual tiene su lógica. No muchos se atreven a demostrar sus habilidades hasta esos extremos, lo que para mí les convierte en una gran recomendación de la pequeña web y lo que le rodea.