Uno de los consejos de seguridad/privacidad más aclamados en los ordenadores portátiles es el de tapar la webcam con algún adhesivo o unas piezas especiales para ello que se venden en internet. Pero hay gente a la que ese componente de hardware nos la trae bastante al pairo, y además ver un pegote cerca de la pantalla es terriblemente antiestético. En muchos equipos existe la poco conocida opción de desactivar la webcam por hardware dentro de la BIOS/EFI, haciendo así prácticamente imposible el acceso a ella —a no ser que seamos víctimas del ataque informático mejor perpetrado de nuestras vidas—.

Acceder al firmware de nuestros equipos es cada vez menos común porque los arranques son más rápidos, y sin embargo dentro de él hay opciones muy buenas para configurar. Durante el encendido de nuestro PC debemos pulsar la tecla correspondiente para entrar en BIOS/EFI. Cada ordenador es un mundo, pero las más comunes suelen ser F2, F12, ESC o alguna similar (en el arranque inicial suele aparecer un mensaje con la tecla exacta). Luego simplemente debemos bucear entre las opciones del hardware para encontrar y anular el componente seleccionado, en este caso la webcam. Hay que tener un poco de cuidado, pero una vez hecho guardamos los cambios y reiniciamos (si queremos tener acceso otra vez al componente, volveríamos al mismo sitio para activarlo).
Tras eso podremos comprobar como el sistema no puede detectar la cámara y ningún programa puede acceder a ella, como si no existiese. Una alternativa radical y muy elegante para cortar por lo sano. Si la webcam es prescindible para ti en el 99% de los casos es la solución perfecta.