Good Morning Revival (2007), de Good Charlotte

«She is a diamond, I’m a stone»

Quizás este disco no sea especialmente destacable, tampoco es el mejor de la carrera de Good Charlotte y aún así se quedó en mi recuerdo. A finales de los 2000 explotó una renovada ola de música pop punk donde la cultura emo se comió la escena. A esta tribu urbana —de las últimas que podríamos considerar como tal— no se le puede negar su impacto en el internet de la época, y a pesar de su mala reputación y burlas continuadas lo cierto es que me gustaba. La música que rodeaba este estilo era divertida y melancólica a partes iguales, y los looks que lucía su gente encajaban bastante con mis gustos personales, por lo que siempre rompo una lanza a favor de ese fenómeno.

La banda liderada por los gemelos Madden surgió a mediados de los 90 influenciados por otras como Blink-182, Greenday o The Offspring. Sin embargo tenían una atmósfera ligeramente pesarosa y gótica que los acercaba, justamente, al sonido emo. En 2007 evolucionarían a algo más limpio y en cierto sentido comercial, lanzando el álbum Good Morning Revival como una especie de bisagra entre dos etapas.

No es un disco perfecto ya que le quitaría algunas canciones, pero para mí simbolizó la despedida de esa época enganchado al pop punk (banda sonora de las tardes y cualquier reunión de amigos). Esta obra de Good Charlotte, donde no se cortaban en incorporar teclados, me sigue pareciendo amena y entrañable. Probablemente la nostalgia tenga algo que ver en esta apreciación ya que recibió críticas mixtas, pero tampoco es un desastre objetivamente hablando. Además las letras me parecen bastante buenas. Se deja escuchar tranquilamente mientras van surgiendo pequeñas joyas que merece la pena desempolvar de vez en cuando.


Selecciono las canciones que más me gustan: tras la relajada intro que da título al disco empieza ese pop punk tardío con canciones como Misery, o la genial The River donde hay partes interpretadas por el vocalista de Avenged Sevenfold. También encontramos por el medio alguna cosa interesante como Keep Your Hands Off My Girl donde a veces parece tomar ciertas referencias del industrial. Después tenemos una parte central más olvidable, aunque posee sus detalles y funciona bien como música de fondo (a sincero no me gana nadie).

Luego está el último bloque donde se encuentra la íntima Beautiful Place y sus bonitas guitarras, la adictiva Something Else o incluso Broken Hearts Parade con ese estilo un tanto cliché de su época. March On despide el tracklist con unos melancólicos acordes que me dejan una buena sensación final, haciendo que perdone los defectos de este disco un tanto irregular.

Good Morning Revival se nota que no estuvo especialmente inspirado, pero es como ese ligue adolescente del que siempre me acuerdo aunque no fuera nada del otro mundo: llegó en el momento justo, me lo pasé bien escuchándolo y así se grabó en mis neuronas. El cariño que le tengo es más grande que su calidad artística, pero es una de esas rarezas que me gusta tener a mano y merecía un pequeño homenaje en este blog.

Canción destacada

Something Else. Tiene algo que me despierta mucha simpatía y es de las más destacables a pesar de su sencillez. Su letra trata sobre el amor entre personas muy diferentes y de clase social opuesta, sugiriendo que nos sentimos atraídos por lo que no somos, por nuestras carencias. Está inspirada en la relación que mantuvo el cantante Joel Madden con Hilary Duff.

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