Sé redactar, no necesito una IA

La abstracción es probablemente una de las cosas más fascinantes que podemos alcanzar las personas, es el motor de la creatividad, el pensar y la expresión. Me gustaría decir que estoy agradecido de haberme criado en una época donde esta cualidad aún era muy valorada —y con razón—, pero tras darle un par de vueltas concluyo que en verdad es a lo que tendería una persona decente con un poco de amor propio y sangre en las venas. El estudio y aprendizaje, el razonamiento, el saber hablar y también escribir decentemente creo que es el must be de alguien funcional al que la teoría de Darwin no le ha dado la espalda. Dicho de otro modo, la calidad humana, ese «alma», es lo que justamente hace de las creaciones algo interesante. Todo lo demás son herramientas cuyo abuso son el síntoma de la vagancia y dejadez más extremas, cuando no de una nula capacidad resolutiva.

La IA es una herramienta interesante para según qué cosas y una ayuda en tareas repetitivas para ahorrar tiempo y enfocarlo a cosas importantes. Sin embargo, como he dicho, si todo el foco se lo lleva el propio resultado de la inteligencia artificial significa que intelectualmente estamos bastante muertos. Si alguien usa de manera habitual una IA para crear quizás es tan fan de la tecnología como corto de cualidades. Si alguien consume masivamente su contenido, probablemente también. Esas herramientas se han vuelto un juguete al que se le toma demasiado en serio, olvidando que no poseen nada que las personas no hayan creado antes. Un espejismo de perfección para una sociedad obsesionada con la perfección, un ahorro de tiempo para una sociedad desquiciada e impaciente que malgasta horas en chorradas, absortos en contenido de usar y tirar porque probablemente sus mentes se han vuelto de usar y tirar.

Puede que no sea la persona más inteligente, pero tampoco soy un estúpido. Sé pensar y darle forma a las ideas, mejor o peor, pero sé. Es por eso que escribo este blog, para dar salida a todo lo que quiero ordenar y expresar por puro gusto, porque es una actividad que me aporta muchas cosas intangibles. Es por eso que me respeto a mí mismo, respeto a quienes invierten unos minutos en leer todas estas movidas, y tengo la inquietud suficiente como para llevar a cabo este proyecto con la idea de aportar(me). No hay más motivación detrás. No busco posición en los buscadores, ni monetizar, ni ser trending. De hecho es algo que me la pela bastante. Sencillamente es un blog personal sobre temas más o menos acotados, una declaración de intenciones que seguro ofrece algo a un puñado de interesados, aunque sea poco. Es por eso que escribo por mí mismo todo lo que hay aquí, ya sea en 20 minutos o dándole vueltas durante días. Ni siquiera uso corrector: leo y releo el texto una y otra vez hasta que me suene bien, perfeccionando mi estilo (si es que hay alguno). A veces sale mejor, otras peor. A veces hay faltas y otras veces me sale niquelado, hay días para todo. Esa es la gracia.

Por todo eso me ha parecido buena idea apoyar el movimiento Not By AI y exhibir la «chapita» en el blog. Estoy orgulloso de las cosas que hago, porque si no fuera así no las tendría en público. Detrás de este minúsculo rincón de internet, sea por el tiempo que sea, hay un humano midiendo todas y cada una de las cosas que se ven y leen. Es un hobby y como tal disfruto haciéndolo. ¿Qué sentido tendría usar una inteligencia artificial? ¿Qué sentido tendría querer que un software me generase textos que puedo escribir yo perfectamente mientras me relajo y lo paso bien? Probablemente sea un don nadie escribiendo al aire, pero esa IA que mola tanto podría estar entrenada con mi contenido. Y casi que ni me importa, es un contenido hecho por un primate para primates.

¡Mamá, mira, ahora sin manos!

1 comentario en “Sé redactar, no necesito una IA”

Deja un comentario (puedes usar Markdown)