Gold Ballads (1984), de Scorpions

«Always somewhere miss you where I’ve been»

Dicen que las mejores baladas son las de heavy metal, ¿y qué hay más clásico que las baladas de los Scorpions? No cabe duda de que son una institución dentro del género, tan clichés como respetables. Es innegable que el grupo toca muy bien y tiene estilo, con dos discos que me flipan: Blackout (1982) y el recopilatorio que ocupa esta entrada, Gold Ballads (1984). Un álbum de tan sólo 5 canciones, tan románticas como mi relación con él desde niño.

Desde el principio siempre me enamoró su portada tan sexy y elegante, tomada de la sesión fotográfica para Love at First Sting (1984), y que consiguió crear todo un imaginario en mi cabeza sobre el amor retratado entre chupas de cuero y el blanco y negro. Mi padre tenía la versión en casete que tanto escuché durante esos viajes en coche con la familia, siempre en temporadas de invierno. Quizás por eso se quedó en mi recuerdo como el disco romántico que me anima las épocas de frío. Una pequeña chorrada, pero todo un detalle al que guardo cariño.

Apenas 30 minutos de duración total se bastan para ser suficientes. Probablemente un acto de minimalismo involuntario, consiguiendo demostrar tanto con tan poco y dándole a la balada todo el peso. Suena como un álbum aparte, no parece un recopilatorio y eso dice mucho de él. Todas las canciones aparecen en su versión original, llegando a los 6 minutos en muchos casos, lo que contribuye a prestar atención a todas sus creaciones llenas de detalles. Un bonito sonido lleno de guitarras punteadas, eléctricos riffs y una batería lenta.


El disco abre con Still Loving You, tan manoseada como genial, que no me gusta tanto como otras que vendrán después. Y es que poco puedo decir del que es probalemente el himno de los Scorpions: creo que o la amas o la odias, pero es una buena canción con una parte final sobresaliente, donde sus guitarras levantan el ánimo a cualquiera —¿quién no hizo un air guitar con esta parte? ¿Quién?—.

Holyday fue la más olvidable para mí hasta hace unos años, ya que con el paso del tiempo la fui apreciando más. Predominan las guitarras puntedas hasta la llegada de los riffs a mitad de la canción, una estructura que la hace similar a la anterior y quizás por eso se me hacían más lentas. Pero, como digo, la edad y la paciencia hiceron que me gustase. No la destaco pero me parece bonita.

A partir de aquí se encuentran mis preferidas. When the Smoke is Going Down siempre me fascinó por su melodía y el bajo, aparte de la preciosa batería tan sencilla. Su letra sobre la soledad y las multitudes siempre me pareció una queja más que un lamento.

Always Somewhere es sin duda mi canción favorita, no sólo del álbum sino de la banda. Con una fórmula similar a la anterior, habla sobre amor en tiempos donde la comunicación era difícil. Su letra hace referencia a un hombre que viaja constantemente por el trabajo. Siempre que llega a su destino intenta llamar por teléfono al amor de su vida, pero siempre está comunicando y tiene que esperar a la siguiente oportunidad. En esa soledad e incertidumbre el hombre cena comida china y vuelve al hotel, jurándose a sí mismo día tras día que no la olvida, que regresará a casa. Esa sensación, con internet, se ha perdido totalmente en la sociedad actual, como un recuerdo del pasado —¿mejor?—.

En esta ocasión también estoy enamorado de su batería tan sencilla (que en algunas versiones la cambiaron… a peor), y de su progresión melódica que me recuerda al Canon en Re Mayor de Pachelbel. No sé, siempre me pareció una canción redonda en todos los aspectos.

Lady Starlight es una bonita pieza a la que canta para que una tal señorita estrella le guíe por la oscuridad de la noche (guiño guiño). Ahora en serio, la letra trata de cómo el protagonista desea que esa chica, de nombre desconocido, se enamore de él y le guíe en la vida. A partir de la mitad la canción deja total protagonismo a un precioso solo de guitarra, a la que acompaña esa batería que tanto me gusta. Un gran final para un álbum tan corto como perfecto. Genial para aquellos viajes, mientras volvíamos a casa con las noches frías, mientras miraba las estrellas tras los cristales, mientras sonaba esta canción de fondo.

PD: Tengo una lista en Spotify replicando este disco. Creo que está descatalogado y no suele aparecer en streaming.

Canción destacada

Always Somewhere. Obvio.

2 comentarios en “Gold Ballads (1984), de Scorpions”

  1. Hola. Una maravilla de crítica de un album que no deja de ser un recopilatorio pero que. como bien dices, podría pasar por un album en sí. Mi recuerdo no es de viajes en invierno pero sí de soledad, de demasiados momentos de soledad en mi paso de la niñez a la juventud o a la pubertad y de una depresión tras otra que ha caracterizado mi vida. No entendía las canciones, en realidad no quería entenderlas, sólo me dejaba traspasar por la música y la voz de estos alemanes a los que casi cuarenta años después pude ver en directo en Rock Imperium de Cartagena. Un saludo y gracias por la crítica. Feliz Navidad y Año Nuevo 2024

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