Every Breath You Take: The Singles (1986), de The Police

«Vanish in the air, you’ll never find me»

He tenido la suerte de crecer en una casa donde se escuchaba bastante música, siempre ha sido un elemento importante en mi vida desde pequeño. Sin embargo había una cinta de casete en el coche de mis padres que consiguió robarme el corazón: Every Breath You Take, el recopilatorio que The Police lanzó al mercado en 1986 tras su separación. Obviamente yo no sabía nada de esos tres señores, tampoco si eran antiguos o modernos, y ni siquiera vi ningún material de ellos hasta años después. Sólo sabía lo mucho que me gustaba esa cinta hasta el punto que conseguí, literalmente, desgastarla. Creo que mis progenitores acabaron hasta las narices de The Police porque no hacía más que pedirles esa cinta magnética que se convirtió en fiel acompañante de los viajes. Incluso me la apropié para conservarla como un tesoro. Fue literalmente mi primer álbum favorito, así que le debía una reseña.

Con muy buenas críticas de público y prensa especializada, es una síntesis excepcional del grupo londinense a lo largo de toda su carrera y sonido, desde las bases inspiradas en el reggae hasta su entrada en los comienzos del new wave. Su portada y arte interior, oscuro y elegante, le hacía un gran favor a la experiencia. Muchos recopilatorios vinieron después incluso con más canciones, pero ninguno llegó a ser como este por el mood que consigue transmitir a lo largo de sus 13 canciones —12 en su edición en vinilo, que prescindía de So Lonely por cuestiones de espacio físico, todo un sacrilegio—.

Aunque su carrera fue breve (1977 – 1985) The Police es sin duda una de las bandas más importantes de esa época dorada. El trío formado por Sting, Andy Summers y Stewart Copeland era un vergel de creatividad para un Reino Unido que no decaía en su escena musical, tan influyente y viva que aún a día de hoy rivaliza con los mismísimos EEUU. Un rock ligero que fue incorporando teclados y sonidos de sintetizador para volverse más sofisticado y atmosférico, por no hablar de unas letras profundas y bien escritas para que se erize la piel cuando las entiendes. El propio recopilatorio nos va sumergiendo en esa evolución desde su apertura con Roxanne (una dulce canción de amor a una prostituta), pasando por las canciones sobre la soledad (Message in a Bottle) hasta finalmente las más introspectivas como King of Pain (sobre la pena y la depresión) o la magnífica Wrapped Around Your Finger (sobre cómo cambian las tornas en un matrimonio/relación).

Las temáticas de las letras son bastante parecidas pero todas tienen un toque especial que va evolucionando en complejidad. Creo que puede verse mucho mejor si se tiene en cuenta los cortes entre la cara A y la cara B del álbum en aquellos años, habiendo diferencia de tono entre ambas.

Cara A

  1. Roxanne
  2. So Lonely
  3. Can’t Stand Losing You
  4. Message in a Bottle
  5. Walking on the Moon
  6. Don’t Stand So Close to Me ’86
  7. De Do Do Do, De Da Da Da

Cara B

  1. Every Little Thing She Does Is Magic
  2. Invisible Sun
  3. Spirits in the Material World
  4. Every Breath You Take
  5. King of Pain
  6. Wrapped Around Your Finger

La joya de la corona es Don’t Stand So Close to Me ’86, una versión regrabada muy especial, tanto que a día de hoy es una rareza hasta en plataformas de streaming. Fue hecha para el recopilatorio un par de años después de la separación del grupo, adquiriendo el estilo de su último álbum Syncronicity (1983). Con un sonido mucho más oscuro y trabajado, las baterías son totalmente programadas sin renunciar a la calidez y el toque orgánico. Steward Copeland estuvo detrás de ellas en el estudio a pesar de una lesión que le impidió tocarlas, pero puso todo su empeño para sonar increíble. Pocas canciones con percusión electrónica consiguen un resultado tan notable.

Debido al éxito de esta antología, en 1990 saldría una nueva edición renombrada como Their Greatest Hits y con la portada ligeramente diferente, pero me quedo con el lanzamiento original de 1986. Un álbum muy especial para mí, el que me abrió las puertas a la música de par en par antes de encontrarme con otras joyas por el camino. Sin ese casete probablemente mi vida hubiera sido diferente, y quizás no estaría escribiendo esto en el blog. Mis primeros recuerdos están empapados por este sonido que supuso la banda sonora de mi niñez. Hay muchos discos irrepetibles, y este es uno de ellos. 1000% recomendado.

Y no, la famosa Every Breath you Take no es una canción romántica, sino más bien acerca de la obsesión enfermiza. Muy bonita, eso sí.

Canción destacada

Don’t Stand So Close to Me ’86. ¿Alguien lo duda? Podría decir prácticamente cualquiera, pero ese tema es un obligado. Además su sonido renovado contrasta con la posición que ocupa dentro de la cara A. El último gran regalo del grupo y la guinda del pastel para un trabajo redondo.

3 comentarios en “Every Breath You Take: The Singles (1986), de The Police”

    1. Copeland es un gran batería, desde luego.

      Y con el grupo me pasa lo mismo. Si escucho el resto de álbumes no llaman especialmente mi atención, pero este recopilatorio es un 10/10 que aún a día de hoy me encanta de principio a fin.

      Saludos!

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