Linux TV

Cuando compré el NUC fue con la idea de levantar un reproductor multimedia en el salón. Cansado de las limitaciones del Chromecast TV y de la Raspberry Pi, hacerme con un equipo más potente abría posibilidades jugosas de cara a usar Linux y ver contenido bloqueando publicidad y rastreo. Estaba destinado a ser el sustituto de esos pequeños cacharros que un día me dieron la vida, pero no había previsto que se convertiría en algo más importante.

Tener un PC de esas características en el televisor ha subido el listón. Usarlo cómodamente desde el sofá frente una pantalla de 42 pulgadas me gusta hasta tal punto que enciendo más el NUC que el portátil, y a su vez he reducido el uso del smartphone en casa. Gracias al adblock me ahorro las molestias que me despertaban anuncios como los de YouTube. Técnicamente he reconvertido el salón en un semi-escritorio o, como prefiero llamarle, el nuevo chill.

Un teclado inalámbrico con touchpad integrado ha sido el último añadido, aún en pruebas. Gracias a este setup especialmente preparado para la vagancia no sólo puedo disfrutar de películas y música con mayor libertad, sino que también mantengo el blog, escribo un poco, leo otras bitácoras, navego por internet, uso algún que otro emulador y gestiono cosas personales. Todo ello usando, evidentemente, la mayor cantidad de software libre que puedo. Esta maravillosa cajita de Intel se está convirtiendo en la nueva protagonista de mi hogar. De hecho hace días que tengo desenchufado el Chromecast.

5 comentarios en “Linux TV”

  1. […] Gracias al NUC abandoné la dependencia de ciertos servicios, y la convivencia de Arch y Fedora en mis equipos domésticos aupó a GSConnect y Firefox como protagonistas de la sincronización. Con el navegador de Mozilla centralicé muchas cosas ganando privacidad y bloqueo de elementos. Al tener esos dos componentes en el teléfono (KDE Connect y Firefox) también aumenté la interoperabilidad. […]

    Me gusta

Deja un comentario (puedes usar Markdown)