Por fin, tras algunos retrasos y coincidiendo con el 20 aniversario del proyecto, Fedora 39 ha sido lanzado al público. La distribución Linux pionera en tecnologías viene esta vez con el esperado GNOME 45, además de una versión más rápida de su gestor de paquetes DNF, RPM 4.19, kernel 6.5 o un colorido prompt en Terminal —esos pequeños detalles…—. Además se ha simplificado el funcionamiento de Flatpak en el sistema, eliminando los módulos propios de la distro y permitiendo borrar los datos caché cuando desinstalamos una app.

El resto de componentes se ha actualizado a las últimas versiones. En ese aspecto no hay sorpresas salvo algunas mejoras en el rendimiento de videojuegos.
Aunque gozamos de un año de soporte con cada versión (es decir, Fedora 38 seguirá actualizándose hasta el año que viene), es bueno hacer el upgrade si no requerimos mucha más estabilidad. Puede hacerse desde el gestor de software de GNOME: fácil, rápido y para toda la familia.
Puede leerse la nota oficial del lanzamiento de la versión de escritorio. Y si alguien necesita descargar la imagen de instalación puede hacerlo aquí.
PD: Loupe (el nuevo visor de imágenes) es notablemente más rápido en su versión RPM que en Flatpak. GNOME Software también se nota mucho más ágil.
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