Shaking the Tree (1990), de Peter Gabriel

«Dreaming of Mercy Street, wear your inside out»

Este disco fue clave para mi gusto por la música de los 80 y lo que trajo consigo las nuevas tecnologías; también de mi fascinación por sus técnicas de grabación, de cómo y por qué esa década sonaba al auténtico futuro. Shaking the Tree (1990) fue el primer recopilatorio de Peter Gabriel en su etapa solista tras irse de Genesis, banda donde compartía creatividad con Phill Collins.

Todos nos quedamos con ese sonido tan avanzado que dejó Collins en 1982 con In the Air Tonight y sus alucinantes baterías salpicadas de gated reverb. Gabriel, a pesar de hacer ambientes similares, no fue tan comercial debido a su lado artístico —es un estudioso de las músicas del mundo—, aunque se le puede recordar por el éxito Sledgehammer de 1986. El videoclip también fue rompedor por la estética surrealista rodada con stop motion.

Pero Peter Gabriel tiene muchas cosas interesantes en su obra, incluso en sus portadas: algunas fueron diseñadas por Hipgnosis, conocidos por sus trabajos con Pink Floyd y otros artistas de renombre. La carátula de este recopilatorio, hecha por Robert Mapplethorpe, me parece especialmente bonita y de gran calidad con ese enorme borde blanco a modo de paspartú.

Como técnicas de grabación destaco el uso de ordenadores y sintetizadores avanzados, los loops de sonido con cinta magnética o la superposición de voces. Mención especial, como no podía ser de otra manera, a los reverbs. Las letras tampoco quedan atrás pues Gabriel es un poeta íntimo, dejando tras de sí historias muy humanas y un aura espiritual.


Conozco este álbum desde niño porque lo tenía mi padre grabado en un precioso casete de color negro. Siempre me sonó deliciosamente extraño y profundo, con multitud de detalles en los que perderse para quien le guste escuchar atento. Contiene algunas versiones y remezclas que le dan una vuelta de tuerca a su estilo, mejorando la coherencia del LP.

Tengo mi propia selección de canciones fetiche que me siguen asombrando tanto como de crío: Solsbury Hill es de 1977 pero no ha pasado el tiempo por ella, Big Time me atrapó por su potente ritmo y luego por su letra crítica hacia los años 80 made in Ronald Reagan; la oscura I don´t Remember me ponía los pelos de punta, y Mercy Street tiene unos preciosos loops metálicos acompañando a una letra sobre la melancólica poeta Anne Sextor.

Don’t Give Up es una emotiva balada sobre el fracaso en la vida, cantada a dúo con Kate Bush (¡y pedazo sonido gasta!). San Jacinto es una épica canción que cuenta las enseñanzas de un rito indígena y Here Comes the Flood se apoya en un piano con pocos elementos.

La sarcástica Shock the Monkey es bailable y está muy arreglada. I Have the Touch sigue la misma senda mezclando baterías reales con sintetizadores. Zaar me parece una exótica pieza instrumental que compuso para la película La última tentación de Cristo de Martin Scorsese.

En mi cabeza este disco siempre estará ligado a los viajes en coche, de los que salieron otros sobre los que ya he escrito. Concretamente recuerdo ese bonito Renault 11 color verde que tenían mis padres, con sus faros dobles, su extraño volante que parecía flotar en el aire y su tapicería marrón claro.

Canción recomendada

Si tengo que ceñirme a una, lo cual es difícil, mi elección es Mercy Street. Siempre me fascinó su magnífico loop y cómo llenaba el espacio. Cuando era niño conseguía callarme porque quería estar atento a su sonido y las voces superpuestas de Peter. Aún a día de hoy la escucho en silencio y me deleito con su profundidad.

No obstante tengo que nombrar honoríficamente a Zaar y San Jacinto, ya que siempre tuve una conexión muy fuerte con ellas. Me preguntaba cómo las había hecho y son parte de esas canciones clave que me empujaron a la incursión en la electrónica.

2 comentarios en “Shaking the Tree (1990), de Peter Gabriel”

Deja un comentario (puedes usar Markdown)