Flatpak gana protagonismo en el escritorio Linux, consolidándose como un buen apoyo para los repositorios tradicionales de nuestra distribución, e incluso actuando como piedra angular de sistemas inmutables. Nos permite acceder a software más actualizado y con liberaciones upstream, añadiendo una capa extra de seguridad gracias a su enfoque en los contenedores. El famoso Flathub es su repositorio de referencia, y debido a su creciente demanda ha nacido Bazaar.
Bazaar es un frontend gráfico para Flathub que actúa como tienda de aplicaciones. Está escrita mayormente en C y GTK, se mimetiza con GNOME, es ligera (ocupa apenas 30 MB de espacio) y su interfaz es simple. Desde ella podemos buscar apps, ver su información, instalar/desinstalar software, donar fondos, ver estadísticas de popularidad y gestionar los Flatpak instalados en nuestro sistema.
Este joven proyecto a veces muestra fallos leves, pero no afectan a su funcionalidad. Por ejemplo, en algunas ocasiones no se cargan ciertas miniaturas, y el editor de permisos para los Flatpak está incompleto —lo que nos obliga a utilizar otras herramientas como Flatseal—. De todos modos Bazaar cumple lo que promete, convirtiéndose en un gestor interesante que podemos añadir a nuestras distros. Creo que es perfecto para sistemas como Arch, Debian o derivados como Ubuntu, ya que no ofrecen de serie la compatibilidad con esta socorrida paquetería y su catálogo.
Para disfrutar de Bazaar, primero instalaremos todas las librerías necesarias para correr Flatpak en nuestra distro. Cuando las tengamos, abrimos una terminal e instalamos la tienda con la siguiente orden:
flatpak install flathub io.github.kolunmi.Bazaar



