Twitter —ahora conocido con el ridículo nombre de X, pero… ¿quién le llama así?— fue durante mucho tiempo una especie de plaza pública en Internet. La popular red de microblogging fue mutando hacia una red social que ha pasado por diversos sesgos, y la afluencia de gente de todo tipo terminó por derivar hacia un debate sociopolítico que ensució su atractivo. A nadie le sorprende que por eso se le considere una cloaca, donde extremos de todo tipo se dan la mano para crear un aire amarillista irrespirable del que es mejor alejarse. Pero no nos engañemos: cualquier plataforma similar peca de lo mismo en según qué ámbitos, la única diferencia es nuestra tolerancia a ciertos estímulos e ideas.

Parte de ese problema es causado por los algoritmos, ya que nos ofrecen contenido acorde a nuestras interacciones. Si algún tema es de nuestro especial interés, en nuestro timeline aparecerá todo lo relacionado que sea susceptible de tenernos enganchados o provocar una reacción. Este método es una parte integral de las redes comerciales, que buscan mantener usuarios activos para maximizar rendimientos económicos mediante publicidad. Ya hablé sobre eso en un artículo llamado Algoritmos de doble filo.
Aunque sigo teniendo perfil en Twitter, éste ha cambiado con el tiempo. Mi participación allí es prácticamente nula, dejando esa faceta para Mastodon donde se encuentra «mi público». El fediverso se ha convertido en mi red principal donde me rodeo de gente con gustos similares, y donde el funcionamiento es más orgánico y personal. Además, hay una fuerte presencia de temas relacionados con el software libre e ideas alternativas, lo que es ideal para compartir contenido de este blog.
Sin embargo, he conseguido aprovechar el algoritmo de Twitter a mi favor para ofrecer en ese timeline algo diferente. Como me apasiona el diseño, los aesthetics y la cultura retro/vintage, Twitter me bombardea con preciosas imágenes y me descubre perfiles muy interesantes, desde curated content hasta los novedosos artistas que usan IA y pixel art. En ese aspecto retomo un poco el espíritu Tumblr, y retuiteo el material que más me gusta.
A veces recopilo parte de esas imágenes y me las llevo a Mastodon, donde echo de menos la presencia de esas temáticas, aunque en Twitter son las absolutas protagonistas. Si alguien está interesado puede echarle un vistazo a mi perfil para explorar ese mundo visual que, creedme, está muy vivo. La calidad que se mueve allí es notable, y si conseguimos manejar la inercia de su algoritmo obtendremos una bonita galería aesthetic. Creo que es una de las mejores maneras para relajarse y disfrutar de esa red social decadente, donde el arte es un agradecido oasis entre tanto ruido.
Imagen extraída de Mini Archillect.
En mi opinión, el problema de las redes sociales (todas las que usan algoritmos) es que generan burbujas donde el usuario se rodea de gente que piensa como él. Si ese usuario no es maduro mentalmente, el salir de esa burbuja le producirá un rechazo al que opina diferente.
Esto deriva en polarización. Que ya vemos en la sociedad: polos opuestos no debaten ideas, aprenden unos de los otros y llegan a entendimientos. Se atacan directamente, a veces con argumentos de parvulario.
Un caso de: «El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones»
Me gustaLe gusta a 1 persona
Tienes razón. Pero no hace falta un algoritmo para que eso ocurra.
El caso paradigmático lo tenemos en Mastodon y ciertas instancias. Atrae a un público concreto y es una red de nicho, acentuando una especie de «consenso» que es difícil de romper. De hecho he visto montones de veces cómo los propios usuarios, polarizados de todas formas, atacan sin piedad ideas diferentes que no encajan en su visión de lo que «debe ser Mastodon».
Con BlueSky pasa más de lo mismo. No es el algoritmo, es el comportamiento humano cuando está en grupo y ocurren ciertas dinámicas. El algoritmo simplemente añade gasolina al fuego.
Me gustaMe gusta
Me gustó mucho cómo planteás la dualidad entre Twitter/X como cloaca y, al mismo tiempo, como espacio para descubrir arte y estética retro. El paralelo con Tumblr me pareció muy acertado, y refleja bien cómo cada quien puede moldear la experiencia. Gran texto, Christian, felicitaciones.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado.
Un saludo.
Me gustaMe gusta
Al igual que tú, mi participación en eX twitter por estos días es prácticamente nula, aunque consigo burlar al perverso algoritmo utilizando nitter (una instancia propia) o la app squawker, así puedo ver a un par de cuentas interesantes que hay por esos lados. Y para publicar utilizo un script propio para hacer crossposting desde Mastodon.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muy interesante lo de nitter, no lo conocía. Tendré que echar un vistazo.
Saludos!
Me gustaLe gusta a 1 persona
https://nuku.trabun.org ahí hay un servidor disponible, por si te interesa darle un vistazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
¿Aún no nos damos cuenta de que la mejor red social es WordPress? Por calidad de lectura es incomparable, aquí siempre encontramos personas reales con criterio y fundamento; no se sigue la lógica del algoritmo que visibiliza las opiniones más estridentes buscando reacción de los usuarios; y con la implementación de Activitypub y del Fediverse, se ha dado un paso hacia el futuro de las redes sociales.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Que WordPress haya adoptado Activity Pub es un puntazo de cara a la interacción social, aunque creo que no sé le saca todo el partido que debería.
Me gustaMe gusta