«If you’ve been running from love / I can understand where you’re coming from»
No tenía en mente escribir de nuevo sobre Depeche Mode, consideraba que tras reseñar sus tres álbumes más influyentes para mí (1, 2 y 3) era suficiente… pero me dejaba algunos en el tintero que merecían una dedicatoria. Exciter (2001) no es de los mejores discos de la banda, pero creo que envejece bien. Según pasan los años lo aprecio más y me he reencontrado de nuevo con él estas semanas, ya que fue otro de mis soundtrack del verano. Depeche tiene un puñado de trabajos que me acompañaron en esas épocas de sol y vacaciones, y este aún suena perfecto para estos meses. Me recuerda a los atardeceres rojizos y a esos frescos paseos nocturnos llenos de despreocupación.

Y es que Exciter es, ante todo, un disco tranquilo de aceptación que me transmite buen rollo. Tras la oscura etapa de Ultra (1997), los miembros de la banda se recuperaron de sus problemas y lanzaron esta colección de canciones que parecen la calma tras la tormenta, un reencuentro con la vida, con la luz y con el omnipresente amor. Unos sonidos más orgánicos y suaves calman progresivamente cada minuto que pasa, a través de una naturalidad y varias referencias oníricas que lo hacen sentir delicado.
Depeche Mode volvía a una electrónica más explícita, con su habitual estilo pero rodeado de ensueño. El resultado final del álbum apenas variaba de las maquetas, confiriéndole un aura muy personal e íntima donde los experimentos minimalistas tomaron protagonismo. Por otro lado Dave Gahan, fuera de los vicios y las drogas, había mejorado notablemente su voz y nos regalaba uno de sus registros más sedosos. Todo parecía encajar en la fórmula para redimirse de los excesos del pasado. Era, desde luego, muy diferente a lo que nos tenían acostumbrados: habían inaugurado su etapa del nuevo milenio.
Mención aparte para la preciosa portada (que muestra un agave) obra del habitual Anton Corbijn, y que surgió de pura casualidad tras una sesión de fotos destinadas al artwork.
El disco abre con la fabulosa Dream On, donde una guitarra country típica de Martin Gore destaca sobre los ritmos electrónicos. Su letra parece una lección sobre la dualidad del sufrimiento y si somos capaces de ver más allá. De cómo el dolor es un gran maestro que juega con el karma y de atreverse a sentir el amor.
Shine es una de las más bonitas, con un despliegue electrónico que siempre me encantó. Delicada y sexy, su letra es un mensaje sobre la autenticidad y la autoconfianza: la belleza está en quien la mira. Alguien le canta a una chica que le deja maravillado y le pide que se olvide de los estereotipos, «brillando para él».
The Sweetest Condition vuelve a ese estilo blues que cultivaron en los 90. La guitarra tiene partes reproducidas al revés, una técnica que volverán a usar más adelante. Su letra trata sobre las obsesiones que causa una mujer, mezclando lo carnal y lo íntimo.
When the Body Speaks es otra de las más dulces y suaves, con un bonito instrumental donde destaca la guitarra punteada, adornos de cuerdas y sonidos ambient. Una vez más se trata el tema amoroso, concretamente el no correspondido o si acaso el que hemos perdido. De cómo los deseos del alma se traducen a la mente, y de ahí al cuerpo que anhela el contacto físico. Pocas veces escuché a Gahan cantar de forma tan sentimental.
The Dead of Night se mete de lleno en los sintetizadores más crudos, experimentando con una melodía cambiante. Su letra va del mundo de la noche, donde sus excesos y lujuria acaban intoxicando a todos los que toca.
Lovetheme es un tranquilo y exótico instrumental de dos minutos que recupera las técnicas de sonidos reverse. De alguna forma conecta con Freelove, una de mis favoritas, pues es un canto a la superación del pasado y los miedos para abrazar el amor incondicional: uno sincero que admite no tener poder sobre nadie y que sólo puede atar a la verdad. Siempre me pareció esperanzadora y con un mensaje que emana paz. La versión del álbum le da protagonismo a una melodía de guitarra, sobre la que flotan diversos sonidos electrónicos y un ritmo minimalista. La utilizada para el videoclip, denominada Flood Mix, es más profunda gracias al potente groove y un ritmo más trabajado que quita mucho peso a las guitarras.
Comatose está cantada por Martin Gore y siempre me pareció la más experimental. Unos sintetizadores muy juguetones disparan diversos sonidos y cambios melódicos que a veces me recuerdan al disco Black Celebration de 1986. Su letra trata sobre la fascinación que despierta la persona que nos gusta, hasta el punto perder el sentido con la realidad.
I Feel Loved es la más dura y bailable del disco, otra de mis favoritas: ligeramente industrial pero en consonancia con el resto de la colección. Me encantan sus sonidos (especialmente los de onda de sierra) y los cambios que van haciendo al manipular los filtros. Es un temazo optimista, donde a pesar del vacío interior una persona puede sentirse amada y reconfortada.
Reconozco que Breathe es la más floja en todos los aspectos, un blues donde la letra me parece simplona, para qué negarlo. Nunca conecté con ella y me parece de relleno. Me siento un poco culpable diciendo esto de mi banda favorita y de un disco con el que me he reconciliado, pero es lo que hay.
Easy Tiger es el segundo y último intrumental, evocándome sensaciones extrañamente nostálgicas. Conecta con I Am You, que es otra genial canción sobre la dualidad de los sentimientos, sobre cómo el amor es una condena y un placer al mismo tiempo, y cómo dos personas pueden corresponderse hasta niveles enfermizos. Su sonido me parece muy bueno, con una melodía preciosa y calmada que poco a poco va elevando el tono.
Goodnight Lovers me resulta peculiar, pero no me disgusta. Esta nana parece advertir que toda persona dispuesta a querer tiene que aceptar el dolor, ya que es una condición indivisible, como una especie de Ying y Yang. Este tipo de letras tan típicas de Depeche siempre las han enmarcado con diferentes ambientes… pero en esta ocasión la melodía tiene un efecto calmante que me transmite sabiduría. Lejos de ser pesimista encaja a la perfección con esa resiliencia que transmite el álbum, de aceptar las cosas tal cual son.
Canción destacada
No puedo ocultar el favoritismo que siempre tuve hacia Freelove en cualquiera de sus versiones, aunque especialmente hacia el Flood Mix.
…pero como en este apartado suelo meter más de un tema esta vez no será la excepción. En este caso Dream On resuena mucho con mi yo actual y me sorprende haberme viciado tanto a ella.
Para quien busque los Depeche Mode más bailables I Feel Loved es un obligado candidato.