Dos de las preocupaciones más frecuentes entorno al uso de IAs es la privacidad y la eficiencia de las respuestas. Sobre la primera podemos decir que toda interacción es a su vez usada para su entrenamiento (lo cual es lógico), pero a veces no estamos seguros de si eso podría comprometer nuestra seguridad. Respecto a la eficiencia no todas están orientadas a lo mismo, ni entrenadas de igual manera, ni siquiera siguen los mismos criterios de ajuste y moderación, pudiendo arrojar resultados diferentes (incluso incorrectos o víctimas de la censura). Es por ello que DuckDuckGo acaba de crear Duck.ai, un portal de chatbot donde podemos interactuar con diversos servicios de IA de manera anónima y mucho más privada.

Este servicio es perfecto para los precavidos con esta nueva tecnología, pues les permite usarla con un extra de seguridad y decidir si merece la pena para ellos. También es ideal para comparar posibilidades y para los que, aún queriendo usar estos famosos chatbots, no desean participar en su entrenamiento ni ser rastreados. DuckDuckGo usará las API para establecer una conexión anónima con IAs famosas como ChatGPT, Mistral o Claude, evitando pisar sus dominios o verse forzados al registro en sus webs.

Y es que otro gran punto fuerte de Duck.ai reside en que podemos seleccionar la IA a nuestro gusto, pudiendo escoger de entre 5 modelos diferentes en el momento de escribir este artículo. Dos de ellos, Llama y Mistral, son opciones de código abierto que pueden interesar a los seguidores y curiosos del mundillo libre, aunque debo resaltar que Llama ha recibido críticas respecto a ciertas carencias en su liberación. Creo que podemos esperar a que en un futuro incorporen DeepSeek de una manera u otra para ampliar la oferta de modelos de código abierto. Aparte de eso, obviamente, están disponibles los modelos más actualizados del ya famosísimo ChatGPT.

Como se puede ver en las imágenes su interfaz es realmente sencilla, soportando el tema claro u oscuro que cambiará acorde con nuestro SO. En la parte superior izquierda podemos iniciar nuevos chats, mientras que la zona inferior queda reservada al historial de búsquedas, el feedback y la minúscula configuración. El área derecha se reserva enteramente para el chatbot, con el selector del modelo IA que más nos guste en la parte superior. Sigue a pies juntillas el diseño que se ha popularizado en este tipo de herramientas y que no se diferencia de ciertos estándares en la informática, así que es muy fácil de usar.

Duck.ai supone un gran avance para DuckDuckGo en el campo de la inteligencia artificial, adaptando la filosofía de su buscador a este nuevo bombazo tecnológico que, si bien hay que esperar a que se asienten las cosas —aún estamos viendo cómo emerge todo con una feroz competencia y especulación—, está claro que ya no podemos obviarla. Ahora sólo les falta integrarla en sus búsquedas para plantarle cara a Brave o Perplexity, un movimiento que sería muy interesante.