Red Hat y sus cosas

Red Hat continúa protegiendo sus productos empresariales de una forma que siembra ciertas dudas en la comunidad. No es ninguna empresa de frikis: es un éxito corporativo y una de las tecnológicas más valoradas en bolsa, motivos suficientes para que IBM mostrase interés en su compra. Benefactores absolutos de Linux gracias a sus aportes para Fedora y GNOME, su posición resulta clave a la hora de entender el software libre en los negocios y su aplicación estratégica… nos guste más o menos.

Están cumpliendo la licencia GPL de una forma particular, rompiendo pactos no escritos que durante años se respetaron en torno a ella creando tradición. Es un fastidio, pero comprender cómo lo hacen y por qué significa ver la otra cara de la moneda sin las gafas del romanticismo. No, no se vuelven «propietarios» ni de código cerrado como dicen muchos; simplemente han tomado un camino bastante radical que, aunque chocante, podía olerse de alguna forma tras los movimientos ¿inesperados? con respecto a Red Hat Enterprise Linux. Para hacer un resumen que nos lleve a la situación actual:

  1. En 2014 Red Hat abraza oficialmente a CentOS (el mejor clon comunitario de RHEL) y lo patrocina
  2. En 2020 elimina el soporte a CentOS y a partir de él crea CentOS Stream, una especie de rolling release que actúa de código base para RHEL
  3. Ahora en 2023 Red Hat decide que CentOS Stream será el único repositorio disponible públicamente con el código. El de RHEL queda de forma «privada» para los clientes que usen su plataforma (aunque sería más justo compararlo con un pase VIP o alguna recompensa de Patreon)

Antes el modelo de producción era el siguiente:

  1. Red Hat crea su distro corporativa y publica el código
  2. Los clones se basan en ese código, que montan rápido sin el branding registrado, ofreciendo un RHEL gratuíto
  3. En consecuencia, los clones tienen un atractivo mayor que RHEL sin apenas esfuerzo

Ahora la cosa cambia:

  1. CentOS Stream es el código base para todos, tanto los proyectos comunitarios como Red Hat
  2. Si alguien quiere crear un clon de RHEL tendrá que ser cliente para acceder al código, lo que indudablemente hará que se lance al público más tarde
  3. En consecuencia la base es la misma para todos, las aportaciones van al upstream y cada uno debe pulir el resultado final por su cuenta

Quien quiera el código fuente de RHEL debe ser cliente, en caso contrario debe usar CentOS Stream que es donde todo el mundo trabaja. Creo que es arriesgado porque la comunidad del software libre no perdona fácilmente estos atrevimientos, pero la verdad es que tiene todo el sentido si valoramos su modelo de negocio y hasta qué punto los clones de RHEL tenían su lado no tan positivo para su trabajo.

No han hecho nada nuevo, ya que Fedora al principio tenía casi la misma función hasta que adquirió carácter propio. La única diferencia es que ahora el código fuente del producto final se ofrece como recompensa para aquellos que han pagado los servicios. ¿Es acaso algo malo? Creo que no. No viola la GPL ya que siguen entregando el código al usuario —en ningún momento la licencia especifica que éste tenga que estar a la vista de todos—, aunque podría retorcerla hasta el límite.

De todas formas este movimiento es criticable por una razón: el valor añadido de RHEL, aparte del soporte oficial, son todos los componentes no libres y toda la infraestructura que permite que esa distro sea tan compatible y eficiente en entornos corporativos. Esa era justamente su ventaja por encima de los clones comunitarios, la cuestión por la cual muchos pagaban y veían su dinero bien invertido. Tiene pinta de que Red Hat ha hecho una jugada maestra para darle independencia a la comunidad mientras así ralentiza a los clónicos que le quita usuarios. Una extraña igualdad de condiciones iniciales que terminan en beneficio para la empresa por motivos obvios, con lo bueno y con lo malo.

Si le pasa factura a Red Hat estará por ver, ya que tiene competidores directos fuera de su órbita: muchos usuarios podrían irse a Debian, distro comunitaria que sirve para entornos similares. Ubuntu, por otro lado, también se ofrece como producto corporativo mientras goza de un legado y prestigio ganado durante años. SUSE también tiene cartas como un rival con oportunidades y una buena cartera de clientes. Veremos qué ocurre de aquí en adelante y si es el león tan fiero como lo pintan.

Más:

Furthering the evolution of CentOS Stream | Red Hat Blog

Red Hat restringe el acceso público al código de RHEL a los repositorios de CentOS Stream | MuyLinux

3 comentarios en “Red Hat y sus cosas”

  1. […] Google ha decidido que el desarrollo de su sistema operativo móvil pasará a ser prioritariamente privado: una vez publicada su versión comercial se liberará parte del código. Esto elimina ciertas duplicidades, pero también presenta algunas dudas… Este caso es parecido al de Red Hat y CentOS. […]

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