Se nota que este mes estuve ocupado. Casi no tuve tiempo para mis aficiones: ni el blog, ni la música ni las películas pudieron hacerse un hueco lo suficientemente grande. Aún con todo he visto algunas cosas que me han gustado:
- El canto del estireno (1958) – Alain Resnais
- La Chinoise (1967) – Jean-Luc Godard
- Jay y Bob el Silencioso contraatacan (2001) – Kevin Smith
- AD Police (1990) – Takamasa Ikegami y Akira Nishimori
- Du côté de la côte (1958) – Agnès Varda (gracias a Thiegui por conseguirme una copia)
- El astronauta (1970) – Javier Aguirre
- La ciudad no es para mí (1966) – Pedro Lazaga
- No desearás al vecino del quinto (1970) – Tito Fernández
- Abuelo made in Spain (1969) – Pedro Lazaga
Siguen interesándome mucho las películas de la nouvelle vague, tanto por sus temáticas como por la fotografía y puesta en escena. La Chinoise es una fumada tremenda sobre el maoísmo pero visualmente exquisita —como todo lo de Godard—. El canto del estireno y Du côté de la côte me parecen unos documentales preciosos. También quise retomar algo de anime clásico con el cyberpunk AD Police y su fantástica animación. Por lo demás, fueron películas ligeras que tienden a la comedia.
En los últimos días llegué por casualidad al cine español. Películas que antaño me parecían algo casposas pero que he conseguido apreciarlas por sus logros, teniendo en cuenta el contexto del país en esa época. Empecé con El Astronauta, peli que había visto de niño y me gustaba, para seguir con otras que llamaban mi atención. En todas se nota mucho las formas de pensar del momento y los cambios sociales, curiosamente más abiertos de lo que se quedó en la memoria colectiva —y que puso los cimientos a toda esa libertad y desenfreno de la Transición y los años 80—.
Me sorprendió No desearás al vecino del quinto, por tocar temas tabú como la homosexualidad y quitarles hierro con picaresca. Tuvo problemas con la censura franquista, y a pesar de estar machacada por la crítica no fue superada en espectadores hasta 30 años después. La verdad es que funciona bien: aunque flojea al final es entretenida, y vista con los ojos de entonces tuvo que ser algo muy diferente. Me quedo con unas frases de su introducción porque tienen más miga de lo que parece:
De todo lo sucedido tiene la culpa la ciudad donde Pedro y yo hemos nacido, y en la que hemos pasado toda nuestra vida. Porque hoy en día vivir en una capital de provincias es difícil, ¿sabe? Todo se complica, se vive pendiente de los demás. Hay una confusión tremenda de ideas, de gustos, de opiniones… El aire moderno contrasta con los viejos prejuicios. Las antiguas tradiciones se entremezclan con tendencias revolucionarias. En fin… somos demasiado provincianos para ser modernos, y demasiado modernos para ser provincianos. Estamos acomplejados, ¿comprende?
[…] cortometraje documental tampoco debería aparecer en esta lista, porque lo vi hace casi 3 años. Sin embargo, con la versión remasterizada de Filmin (creo que en 2K) se disfruta un montón, y […]
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