Cuando GNOME presentó hace años su app de Mapas lo vi más como una simple curiosidad que otra cosa, pero me pareció buena idea que usase el «motor» OpenStreetMap ya que conocía el proyecto. Por si hay algún despistado, esta iniciativa nacida en 2004 se dedica a crear de forma comunitaria la red de mapas libres más completa: información geográfica, rutas, ciudades, carreteras, monumentos, tiendas… Ha crecido muchísimo gracias a las colaboraciones, y al apoyarse siempre en formatos, bases de datos y licencias libres asegura un uso universal. Recientemente estuve mirando algunas cosas en Mapas: llegué por su bonito diseño y me quedé por su utilidad.

Es diferente a los populares mapas de Google o Apple, pero no tiene que envidiarles. Parece que estamos ante uno típico de papel, con varios niveles de zoom que poco a poco nos revelan una cantidad de información impresionante. He consultado diversos sitios que conozco y puedo asegurar que su precisión es, por norma general, muy fiable. Esto se debe no sólo a todos los detalles proporcionados sino también a los datos GPS que se registran. Si además tenemos una cuenta en OpenStreetMap podemos iniciar sesión para realizar aportes.
Aunque parezca una tontería ha conseguido que lo consulte muy a menudo, desplazando al titán Google Maps. Por ejemplo me gusta ver todas las tiendas disponibles (tengan o no presencia en internet), me encantan los detalles geográficos y monumentos, me interesa ver qué rutas sugiere para comparar y, en general, descubrir detalles. ¿Es una frikada ver mapas? Puede que si, aunque admiro el trabajo que conllevan y estos son libres. Y por si fuera poco se pueden descargar en forma de imagen.
Mapas de GNOME ha conseguido conquistarme y reabrirme las puertas a un servicio que, seguro, tendré muy en cuenta a partir de ahora. No cabe duda de que esta aplicación podría ser competente en un futuro teléfono con GNOME Mobile a pesar de su faceta minimalista.
Quedé tan satisfecho que por recomendación instalé Organic Maps para Android, que es básicamente lo mismo pero para smartphones, y así ver su potencial. Permite navegar sin conexión y rastreo así como asistir en senderismo, por lo que pienso probarlo a menudo. Hasta ahora lo he llevado de navegador en el coche con resultados bastante satisfactorios, ya que también usa una voz sintética que va dictando la ruta de forma simple.