Paint, el icono pop del dibujo

Si hay un programa clásico de dibujo ese es indudablemente Paint. Quizás a día de hoy parezca anticuado e incluso habrá quienes lo rechacen por sus tantísimas limitaciones, pero es innegable el impacto que tuvo en toda una generación de chavales —y no tan chavales— que pasaron largos ratos con él. Esta herramienta de Microsoft no era la primera de su tipo, tampoco la más potente, pero sí la más accesible y popular. Paint fue un estándar que todo ordenador debía ofrecer, adquiriendo así un estatus mítico que perdura hasta nuestros días.

Quizás podríamos pensar que bebía de MacPaint, aplicación lanzada con el Apple Macintosh de 1984, pero realmente no es así: en 1983 ya existía PCPaint, un software creado para los ordenadores IBM donde vemos esa icónica disposición de los elementos con sus herramientas, patrones y colores. Esta fue la auténtica base sobre la que poco a poco surgiría Paintbrush, el nombre original con el que Microsoft lanzó su famoso programa allá por 1985.

Fue justamente así como lo conocí. Con Paintbrush de Windows 3.1 exploraba cada elemento en pantalla y trataba de mejorar mi destreza con el ratón. Permitía hacer garabatos, crear formas, cortar elementos, poner texto y abrir imágenes; era un software con cierta complejidad que despertaba mi fascinación por los ordenadores y que, de algún modo, fue la antesala de mi afición por el diseño digital.

En 1995, con el lanzamiento del famoso Windows 95, cambiaron su nombre a Paint y así quedaría grabado para siempre en la memoria colectiva. Fue a partir de aquí cuando se incorporaron poco a poco algunas funciones que lo mejoraban sin abandonar la sencillez extrema, acompañándonos con cada versión y creciendo con varias generaciones de usuarios. Su enorme influencia traspasó fronteras hasta Linux, donde la necesidad de herramientas de código abierto impulsó una oleada de clones que poco a poco tomarían su propio camino.


Quizás el primer programa de ese tipo en el mundo libre fue GNU Paint, aunque luego surgieron otros que se comerían el protagonismo ofreciendo funciones muy avanzadas y cercanas a los editores profesionales. Ese fue el caso de GIMP, al que con frecuencia asociamos como el programa de dibujo por excelencia en Linux, y que consigue rivalizar con el mismísimo Photoshop.

No obstante aún existen programas de código abierto que intentan conservar la esencia del Paint original. Durante mucho tiempo usé el escritorio KDE, el cual tenía (y sigue teniendo) al que probablemente sea el mejor clon actual de ese tipo: KolourPaint. A su sencillez clásica se le añadieron funciones como el manejo de transparencias o la rotación de elementos, haciéndolo un excelente editor básico y ligero al que echar mano en alguna ocasión.

En GNOME, por el contrario, no hay un editor de esa clase que sea tan popular. Como dije más arriba GIMP se come el pastel en la mayoría de las ocasiones al ser apreciado por su potencia y versatilidad. De todos modos existieron algunos programas básicos como GNOME Paint, aunque fue poco conocido. Actualmente uso Drawing (traducido como Dibujo), que retoma ese enfoque mientras adopta el lenguaje visual del GNOME más reciente, otorgándole una interfaz más minimalista pero a veces menos práctica.

Drawing corriendo en GNOME 47

Drawing también incorpora añadidos como el uso de pestañas, filtros de imagen, manejo de transparencias, sensibilidad de los pinceles, selección automática mediante color o escalado de elementos, acercándolo funcionalmente a KolourPaint y adaptando el concepto clásico a las nuevas necesidades. Si bien el uso de estos programas es muy limitado en la actualidad, gracias a estas incorporaciones pueden ser usados como editores básicos o entornos para experimentar con collages.

Por otro lado el Microsoft Paint, así como sus homólogos, siguen siendo una herramienta para ciertos creadores que se decantan por el pixel art. Hay quienes recuperan este tipo de software para dar rienda suelta a sus obras, y el caso reciente más famoso fue el de Concha García Zaera (conocida como «la abuela del Paint») quien compartía en Instagram las detalladas ilustraciones hechas con esa herramienta tan simple. También existe un cúmulo de pequeños artistas que vuelven a MacPaint para dejarnos alucinados, destacando especialmente a Pinot y sus impresionantes dibujos llenos de matices.

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4 comentarios en “Paint, el icono pop del dibujo”

  1. Cuando estudiaba en la universidad, me dijeron algo que me quedó grabado: “No importa el programa, sino el artista”.

    El Paint, lo conozco desde el W 3.1. Creo que todos los que venímos de esa época esa, le tenemos un gran cariño.

    Por lo que sé, a Paint pronto le agregarán opciones para eliminar el fondo de una imagen, soporte de capas y transparencia. Es bueno que Windows no se haya olvidado de él, como hizo con WordPad.

    Por cierto para Mac hay una alternativa que se llama Paintbrush.

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    1. Totalmente de acuerdo con lo que importa es el artista. O más bien, lo más importante es la habilidad y el conocimiento de principios básicos, más allá de la herramienta o el software.

      Una pena lo del WordPad, está claro que lo dejaron de lado para forzar el cambio a Office. WordPad lo usaba bastante y era suficiente para muchas cosas.

      Un saludo!

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  2. Me tocó ver verdaderos artistas haciendo de todo tipo de obras con MS Paint, desde pixel art, hasta trazos muy complejos. El que más me quedó marcado fue uno parecido a este, cuando tan solo era un niño:

    Dicho todo eso, nunca le encontré el gusto. Para tareas básicas como redimensionar, recortar, etc. se quedó corto. Y por otro lado Photoshop y Gimp eran muy lentos de iniciar para una acción rápida.
    Por un buen tiempo he usado Paint.net, aunque ahora que ya no estoy usando Windows, sinceramente extraño algo con suficiente potencia, extraordinariamente rápido y fácil.

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    1. Está claro que Paint es extremadamente limitado, y más en los tiempos que corren. Aunque estoy contigo en que se echa de menos una alternativa suficientemente versátil pero ligera, directa al grano para un dibujo/edición básica (especialmente en Linux).

      Un saludo!

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