Infoxicación e hiperestímulos

En los tiempos que corren se ha olvidado la infoxicación. Es decir, el bombardeo constante de información nos impide procesarla bien, casi sin descanso, especialmente debido a Internet y las redes sociales. Toda esa avalancha de datos, opiniones y noticias fluyen de manera constante en nuestros dispositivos, a menudo vestidos de contenido rápido, vídeos cortos, tweets/toots escritos en caliente y fórmulas repetitivas para captar nuestra atención. Es el paradigma mayoritario de hoy, y nadie está libre de su influencia.

Todos estamos metidos en esa dinámica y no le hace ningún favor a nuestro bienestar. Todo ese bombardeo genera un ambiente hiperestimulante que contrasta con lo que somos capaces de asimilar de forma natural, aunque unas personas tienen más tolerancia que otras. Esta velocidad influye en nuestras ansiedades, malestares e impotencia, ya que es difícil controlarla. Si son temas ajenos a nosotros, en los cuales no podemos hacer nada individualmente, nos sume en la crispación. Crisis, guerras, escándalos, opiniones intensas… ¿Realmente nos compensa preocuparnos por eso? ¿Acaso no es una locura caer en el fomo e involucrarnos en cosas que no están de nuestra mano?


Obviamente no soy ajeno a esta problemática. Consumo mucho internet y estoy tan expuesto como cualquier otra persona, un aspecto que no le hace ningún favor a mi personalidad ya de por sí estimulada. Es por ello que estas semanas decidí darme un buen descanso, alejarme un poco del mundo contemporáneo y, como suelo decir, refugiarme en mi cueva.

Estaba harto de las noticias, así que primero evité temas de actualidad. Me limité a ojear noticias de mi zona de vez en cuando, porque son las que realmente me incumben, y me aparté del resto. También entré mucho menos a las redes sociales, prestando atención solamente a cuestiones relacionadas con el software libre y el diseño. Hice lo mismo con los vídeos y podcast, centrándome en aquellos dedicados a temas que me gustan. Usé Internet y la tecnología para mi bienestar, alineándola con mis gustos genuinos.

Aproveché unos días libres que tuve para ver películas, tocar la guitarra, estar con los amigos, jugar con sus perros (¡han tenido 4 preciosos cachorros!) y visitar a la familia. Todo estaba enfocado a bajar la velocidad y hacer lo que realmente me agrada, ajeno a lo demás. Si en algún momento sentía la necesidad de coger el smartphone me dedicaba a echar unas partidas rápidas al Tetris (me parece un juego muy relajante).

Fueron gestos muy sencillos pero efectivos, tanto es así que estas dos semanas descansé mucho y muy bien. Una muestra personal de cómo los pequeños cambios marcan la diferencia. En este mundo virtual de abundancia hay que centrarse en lo que realmente importa, y desechar todo lo demás. A la larga se agradece.

7 comentarios en “Infoxicación e hiperestímulos”

    1. Hola!

      Para el Tetris uso el emulador Lemuroid con una ROM de GameBoy, me parece una de las mejores versiones. Aunque puedes correr juegos de muchas plataformas, así que podrías optar por cualquier otra (NES, por ejemplo).

      Un saludo!

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  1. Totalmente de acuerdo. Alejarse de los estímulos nada beneficiosos que nos producen muchos de los servicios web, es beneficioso.

    A mí, al igual que a ti, me ha ayudado a descansar mejor por la noche. Sobre todo desde que aparco el smartphone una buen rato antes de meterme a la cama. Higiene digital, lo llaman.

    Por cierto, Manu Moreale en su blog personal ha ido publicando un experimento que ha realizado durante varios meses desde junio relacionado con este tema.

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    1. La higiene digital es muy importante a día de hoy. Creo que alejarse totalmente de internet no es para todo el mundo, pero sí que podemos hacer una criba del contenido que vemos y centrarnos en lo que realmente nos gusta. Así no nos exponemos tanto a estímulos muy cargantes, e incluso tomar la iniciativa de no estar disponibles las 24 horas, aunque llevemos siempre el teléfono con nosotros.

      Buen experimento el de Moreale, pero sólo lo recomendaría en casos donde realmente nos haga falta un buen descanso. Se lo he visto hacer a mucha gente con buenos resultados.

      Un saludo!

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