La web es un obeso mórbido

Minimalismo digital, parte II

Este post es una continuación espiritual del anterior, Minimalismo digital en el internet de hoy (¿Una tarea pendiente dentro del software libre?)”. Ahí me centraba en reflexiones acerca del exceso en la tecnología de consumo.


Si bien el concepto “minimalismo digital” normalmente se orienta al uso responsable de la tecnología con cierto tufillo de autoayuda, creo que debería ser algo más técnico centrado en la funcionalidad de las cosas y por qué: lo técnico tiene un peso importante, incluso en Internet.

La obesidad de la web actual es un secreto a voces. Está en todos lados dilatando lo que toca, desde lo más básico como páginas y servicios. Seguro que navegas por alguna de esas webs que normalmente tienen diseños pesados y cargados de publicidad, cookies, rastreadores y contadores analíticos de todo tipo. Parece que por ningún lado se quiere ahorrar ancho de banda o recursos si perjudica en negocio.

Y no, el aspecto sencillo a veces no corresponde al de sus entrañas… Pruebas de esto hay a montones: desde navegadores web comiéndose la RAM hasta páginas que para sorpresa de nadie cargan lento aún con conexiones a fibra, como las del grupo Inditex (muy populares en compras online en España). Ni qué decir de la carga que produce el rastreo habitual en proveedores y plataformas.

Algunos recomendarán usar cosas como VPNs para mitigar ciertos aspectos del rastreo y su impacto, pero eso solamente añade una capa más a toda esta cebolla. Si hemos llegado al punto de que en el internet común y corriente se recomienda VPNs, es que definitivamente estamos pasando muchas cosas por alto.

Oh, que poético ¯\_(ツ)_/¯

Otra cosa que engorda la web son las técnicas de clickbait y relleno de contenido, así como el abuso del posicionamiento comprado en buscadores, que distorsionan muchas publicaciones e influyen en los resultados de las búsquedas. En YouTube la cosa no mejora: el estándar de los vídeos se ha alargado hasta los 15 minutos por un tema de monetización publicitaria. Deberíamos pensar más a menudo en la cantidad de horas que invertimos en leer cosas y ver vídeos donde perfectamente el 50% podría ser paja . Y el tema de las publicaciones no termina ahí, ya que los autores necesitan favorecer a los algoritmos de recomendación y tendencias cada vez más complejos. Esto se repite especialmente en servicios vinculados a redes sociales.

Tenemos una auténtica borrachera de páginas pasadas, información y tráfico con un despliegue de medios tan exagerado como prescindible, pues su acumulación no hace más que engordar todo. Poner a la Web a dieta supondría un cambio beneficioso en su funcionamiento y afectaría positivamente al usuario, ayudando a solventar la escalada artificial en el hardware y software. Ya ni hablemos de la bajada del consumo energético.

La apuesta por la privacidad, eficiencia y sencillez son pilares fundamentales del software libre y de código abierto que pueden aplicarse a la web: la persona usando las herramientas, no las herramientas a la persona. Esta filosofía estuvo presente mientras se gestaba el nacimiento de la Web en manos de ingenieros como Tim Berners Lee, y ahora la estamos perdiendo.


*Publicado originalmente en Medium el 25/02/2023.

Corregido y mejorado para este blog. El texto original era un auténtico desastre de borrador.

Revisado en mayo de 2025.

2 comentarios en “La web es un obeso mórbido”

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