Firefox sigue siendo un baluarte

Firefox ya no es lo que solía ser: uno de los navegadores más populares que puso en jaque a Microsoft y su Internet Explorer. Si no fuera por el panda rojo quizás la web ya hubiese sido destrozada hace tiempo, aunque a día de hoy estamos de nuevo en una situación delicada con Google y su Chrome. En Linux continúa siendo el rey de los navegadores con una base de usuarios sólida que defiende su filosofía e ideas con respecto a la privacidad, seguridad y la web abierta. Si Firefox y Linux siguen siendo los últimos baluartes de esas batallas, quizás nosotros somos los últimos samuráis.

No creo que el usuario común y corriente de otras plataformas esté muy interesado en esos temas, y es un gran problema porque atenta a la libertad y al funcionamiento de la tecnología en red. Tampoco sé muy bien qué podría pasar para que eso cambie. Entre 2004 y 2010 se dio la preciosa casualidad de que Firefox era muy usado en general y por ese simple motivo, sin conocer los aspectos ideológicos y técnicos detrás, la gente lo prefería. No hay nada que indique que algo similar pueda ocurrir en un futuro cercano.

Soy de los que usaron varios navegadores a lo largo de mi vida, pero siempre he vuelto a Firefox. Incluso he fantaseado con la idea de que Mozilla debería basarse en Chromium, cosa de la que no estoy tan seguro a día de hoy. Puede que peque de muchas cosas, pero este navegador ha resultado muy fiable y respetuoso en todos los aspectos a través de las décadas, y eso a día de hoy es un lujo. Es por ello que aprovecho el lanzamiento de su versión 116 para escribir estas líneas, para decir que no está muerto y no debe estarlo.

Vuelve a ser más necesario que nunca, casi 20 años después de la primera Guerra de los Navegadores. Que a nadie le quepa duda de que estamos en una segunda contienda, esta vez más sibilina pero incluso más nociva. Y si no echemos un vistazo a la maquiavélica hoja de ruta que se disputa: Web Environment Integrity.

4 comentarios en “Firefox sigue siendo un baluarte”

  1. Firefox siempre fue necesario, pero en la actualidad lo es tanto como en sus inicios. Blink, el motor de Chromium, es dominante y multiplataforma, y solo hay dos alternativas «grandes»: WebKit de Safari y Gecko de Firefox. A día de hoy, Safari es el único navegador importante que usa Webkit, porque incluso los navegadores minoritarios de GNU/Linux se pasaron a Blink, y solo está disponible en aparatos de Apple. Firefox es el único navegador que está en todas partes y ofrece una resistencia al motor de Google.

    ¡Aguante el zorrito de fuego!

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