«If there’s a Kingdom behind it all, is there a God that love us all?»
Tras escribir sobre mis queridos Depeche Mode y sus tres discos que más me influenciaron (1, 2, y 3) hoy me centro en su cantante, Dave Gahan. Voz mítica e inconfundible, tras hacer sus pinitos como compositor se atrevió con una carrera en solitario. Empezó en 2003 con Paper Monsters donde quiso acercarse más al rock, aunque en 2007, después de aportar tres temazos para el disco Playing the Angel de Depeche Mode, sacó su segundo trabajo: Hourglass.

Este álbum es mucho más cercano al sonido de DM, con el propio Gahan preservando cierta esencia de la banda que le dio fama. Suena a Depeche mucho más que los propios Depeche en los últimos años, aunque con ese toque sencillo e íntimo que el cantante pone en sus letras. A veces no puedo evitar compararlo con el fantástico Songs of Faith and Devotion (1993) que marcó el descenso a los infiernos del grupo. Hasta la portada, también obra de Anton Corbijn, tiene cierto parecido.
Gahan es muy autobiográfico en sus creaciones. En ellas hay mucha oscuridad y redención, mucho amor llevado a lo divino, y aún con todo es esperanzador. Para mí este disco demostró que es un tío muy sensible tras esa fachada de macarra acicalado, que con buenos apoyos puede sacar cosas fantásticas donde plasmar lo que lleva dentro. A veces lanza versos que son auténtica poesía juntando lo existencial con lo mundano, con un manejo de los dobles sentidos cuya influencia viene de Martin Gore.
Para quien esté interesado en Depeche Mode escuchar este disco es una total obligación, pues se convierte en el mejor sucedáneo. La morfina perfecta, el resultado paralelo de tan increíble carrera, la mítica voz de Gahan empaquetada en un formato tan nuevo como reconocible. Alternativo pero no por ello peor, de hecho más de uno lo empezará a tener en cuenta algún día. Leí en algún sitio que fue grabado en sólo un mes, pero aseguro que es una obra tan inspirada que difícilmente defrauda.
¿Qué decir de sus canciones? Gahan nos regala unos fantásticos tracks a cada cual mejor. Ya desde su comienzo nos introduce con Saw Something y su metafísico romance, quizás inspirado en los sentimientos que tuvo cuando conoció a su actual mujer, Jennifer, quien marcó el fin de una época personal turbulenta llena de soledad y drogas. No sería la primera vez que le dedica unas líneas. «Vi algo en tus ojos, estoy seguro. Me siento y espero, y observo. Sigo deseando una intervención divina que me levante de mi silla».
La maravillosa Kingdom fue el primer single y es una de esas canciones que cualquiera asociaría con Depeche Mode, lo cual es un orgasmo para los fans. Un buen sintetizador melódico que se acerca a lo gótico, y una de esas letras que me encantan: amor y desgracia, dudas y creencias. «Si hay un Reino detrás de todo, ¿existe un Dios que nos ama a todos?». Su videoclip me gusta mucho.
Deeper and Deeper, 21 Days, o Use You se acercan al rock industrial donde a veces podríamos imaginar al propio Martin Gore haciendo los coros. Ya he dicho que todo suena cercano a Depeche, como si fuese alguna maqueta perdida entre 1993 y 2001.
Miracles es una balada preciosa donde vuelve a tocar las metáforas religiosas que magnifican el mensaje. «No creo en los milagros, pero ocurren todos los días. No creo en Jesús, pero le rezo de todas formas». Y todo para expresar el miedo a perder a la persona que ama, y a la vez dar gracias por tenerla. No sé, pero siempre me puso los pelos de punta. Maldito Gahan y su profundidad sentimental…
Insoluble es otra de esas baladas electrónicas, mientras que Endless tiene un toque sexy. Definitivamente me encanta y es de las mejores, además de contener entre sus versos la palabra que titula el disco.
A Little Lie es otra de esas destacables. Potente, irónica, sarcástica y hasta dolorosa. Juguetea con la posibilidad de engañar, o si acaso con el hecho de estar con alguien por no sentirse solo. Pero: «Tranquilos, es sólo una pequeña mentira. Sabéis que no significó nada, y supongo que debería estar bien».
Down es la última pieza, también cantándole a la soledad, el deseo de ser rescatado y lo que identificaríamos con estar deprimido. «Toma mi cuerpo y mi alma, me siento tan viejo… Abajo, en el suelo, no hay nadie alrededor y la nieve está cayendo». Parece que después de todo no puede desprenderse de esa faceta suya, o al menos le caló muy hondo.
Como extras interesantes están las caras B Tomorrow (no entiendo por qué no la metió en el disco si es muy buena) y Love Will Leave. Son muy difíciles de encontrar a día de hoy y no las he visto incluidas en ninguna edición. Los videoclips también parece que están en peligro de desaparecer, pues sólo los he encontrado en baja calidad comparado con unos años atrás. Si no fuera por los fans muy probablemente serían lost media.
Canción destacada
Kingdom es una canción con la que te quedas desde el principio. En su momento reconozco que solté una lagrimita al identificar ese estilo que tanto echaba de menos… También reivindico siempre a la olvidada Tomorrow, que merece ser rescatada del ostracismo para encontrar un hueco en nuestra colección.
[…] Clash, Sonic Youth o Nirvana y el movimiento grunge entre otros. Incluso Iggy Pop influenciaría a Dave Gahan y el sonido rock de mis idolatrados Depeche Mode, tanto como para hacer un cover de la canción […]
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