«I have never reached such heights, I feel music in your eyes»
Creedme que a este maravilloso LP le acompaña una gran portada que es mejor disfrutar en físico, apreciando en su edición vinilo un troquelado como el de OMD que reseñé —artículo musical que inició esta serie de análisis, por cierto—. Dicho de otra forma: el rectángulo blanco que contrasta con las bandas multicolor está agujereado para integrar la funda interior del disco, un diseño que lo hace más especial si cabe. Y es que cualquiera que conozca este álbum sabe que es uno de los mejores de la pasada década, posición a la que ha llegado arropado por público y crítica. Estamos probablemente ante una pieza de culto contemporánea.

Todo amante de la música indie conoce a los británicos The xx, banda que lo petó fuertemente con su álbum debut en 2009 y luego con su segundo lanzamiento, Coexist (2012). Estos chavales presumían de un bonito sonido ligero y melódico que retornaba en varios aspectos al estilo shoegaze, siendo una revelación generacional. Sus minimalistas y originales portadas ya son parte del imaginario colectivo de la gente que creció con su música, tanto como sus guitarras susurrantes que se volvieron marca de la casa.
Los integrantes del grupo son Romy Madley (guitarras y voz), Oliver Sim (bajo y voz) y Jamie xx (DJ, ritmos y sintetizadores). Es éste último quien se vestiría de nuevo las ropas de productor para hacer su primer y hasta ahora único disco en solitario, apoyado con las apariciones de sus colegas de banda y conectando con el sonido que le vio crecer como artista. Jamie tiene una buena cultura musical que integra todo tipo de estilos llevados a la electrónica y nos lo demostró en 2015 con In Colour. Sin embargo hay que decir que esta aventura compositiva venía de muy atrás, pues le llevó cinco años crearlo y se desarrolló paralelamente al grupo.
En este LP encontramos una electrónica cálida y atemporal salpicada de muchas referencias, un punto de encuentro para fans del género y oyentes del indie/alternativo. El lanzamiento ideal para descubrir que si te gusta este álbum entonces deberías escuchar The xx, y si te gusta The xx entonces deberías escuchar este álbum porque de alguna forma se complementan.
Todas las canciones son muy especiales, once cortes a cada cual más diferente y sin embargo tienen un espíritu común inconfundible. Como es tan variado merece la pena escuchar en varias sesiones donde, seguro, a cada reproducción encontraremos un nuevo affair. Destaco las que más me gustan o que considero importantes:
Gosh (que posee un buen videoclip) es una rítmica introducción que tarda un poco en arrancar, donde una melodía nos da la sorpresa casi a mitad de camino y se acaba comiendo una progresión que parecía destinada a ser pesada. Seesaw nos ofrece un breakbeat ligero con sonido de ensueño, donde la dulce voz de Romy le otorga esa elegancia tan atractiva… y no será la última vez.
Just Saying es un breve corte de estilo cercano al ambient al que sólo le basta un minuto y medio para meternos de lleno en un magnífico sonido melancólico, conectando con la tranquila Stranger in a Room cantada por Oliver Sim.
Hold Tight retorna a ese dream house lleno de ritmos y secuencias profundas, salpicado de samples vocales que se funden con la propia canción. Loud Places es sin duda la más destacable y el single más exitoso, pues es una de las piezas más melódicas y acordes con el estilo de The xx, donde Romy canta apoyada por su mítica guitarra punteada y unos coros gospel que protagonizan el fantástico estribillo. También hace gala un buen videoclip donde veremos a Romy y Jamie haciendo skate nocturno por la ciudad. Y para quien quiera ver cómo suena en un fabuloso directo le dejo este vídeo.
La preciosa e íntima The Rest is Noise nos sumerge en un trabajado sonido donde el piano juega constantemente con los acordes y las notas rápidas. Fue usada por Google para promocionar su tablet Pixel C (marca que se adelantó a los smartphone, pues por aquel entonces aún eran conocidos como Nexus).
Girl cierra el disco en un ejercicio simple y efectivo, con un potente bajo soportando los samples vocales llenos de falsetes y coros. Unos sonidos sintéticos muy bonitos y… ¿la guitarra punteada de Romy? Sin duda es la canción que para mí destila todo el álbum e incluso a los propios The xx. Mención especial a su minimalista videoclip donde la portada del single cobra vida, con cada rectángulo vibrando al ritmo de los diferentes elementos, casi bailando sobre el fondo rosa.
Canción destacada
¿Quieres el temazo accesible que no defrauda a nadie? Loud Places.