Archillect. ¿El adiós de los aesthetics más influyentes?

The ocular engine

Anteriormente escribí sobre el movimiento aesthetics, un cajón de sastre para contenidos visuales atractivos, revelando imágenes que capturan arte y diseño, historia y ciencia ficción, lugares inquietantemente bellos o alguna estética evocadora. Por ejemplo dediqué un artículo al vaporwave y cómo ese género musical brotó de sus semillas, repasé el fenómeno en sí mismo e incluso visité de nuevo Tumblr, plataforma que lo inició todo y cuyo éxito fue una de las épocas más inspiradoras de la Web moderna. Tumblr supuso una verdadera declaración al arte por el arte y la admiración de un material que, a menudo, se perdía en el anonimato.

Es realmente divertido y enriquecedor sumergirse en esas imágenes y GIFs seleccionados para despertar el gusto estético. Uno puede inspirarse o aprender sobre diseño industrial, minimalismo, brutalismo, modernismo, neoclasicismo, barroco… y al mismo tiempo navegar entre el blanco y negro, entre las paletas de colores, entre el pasado y el futuro, entre lo artificial y lo natural. Este fenómeno underground parece crear una exposición sin fin que despierta los sentidos.

Y, sin duda, Archillect es el proyecto más famoso e influyente de la escena. Nació alrededor de 2014 de la mano del criptoartista y diseñador ¿turco? Murat Pak. La web de Archillect fue construida para albergar algún tipo de software que recopila y publica material exquisito de sitios diversos, aunque creo que Tumblr es su mejor fuente.

El proyecto se define a sí mismo como «una IA creada para descubrir y compartir contenido visual estimulante». En mi opinión considerarse una IA le queda algo grande, ya que ahora ese concepto lo tenemos muy avanzado y conocemos su intrincado funcionamiento. Archillect es más bien una serie de scripts o algoritmos muy bien diseñados, lo que le permite publicar de manera regular «aprendiendo» de las interacciones. Esa es la gracia: Archillect opera por sí misma, convirtiéndola en una especie de maestra de ceremonias para engatusarnos con sus aesthetics, una pre-IA más cercana a la vanguardia artística digital que a la herramienta que conocemos hoy. La propia web intenta explicar cómo funciona, aunque no da detalles técnicos.

Su gran difusión se debió principalmente a X/Twitter, donde acumula casi 3 millones de seguidores, y cuyo estilo fue imitado hasta la saciedad por otras cuentas (algunas de ellas notables). Si Tumblr había adquirido personalidad propia por su contenido alternativo en el microblogging, Archillect consiguió lo mismo en la red social del ex-pajarito azul. También ha tenido un notable éxito en Instagram y Telegram.

Tristemente, al momento de escribir esto, el proyecto parece detenerse. Después de 10 años ininterrumpidos, Archillect ha dejado de compartir en las redes sociales e incluso su web no parece actualizar el contenido —aunque, con la cantidad de material que hay en su archivo, no nos llegaría una vida para verlo todo—. Las últimas publicaciones son de febrero de 2024, y no parece que Pak haya dado explicaciones o aclarado este silencio, por lo que su fiel comunidad reclama que vuelva. A no ser que haya alguna sorpresa, estamos ante el final de un bien cultural que consiguió definir una década.

Ahora su testigo lo recoge, más que nunca, aquellas otras cuentas que pillaron muy bien el rollo a base de imitación. Perfiles como Mini Archillect o Artz-Now tienen un buen ritmo y una buena calidad, siendo las que más me gustan por acercarse a ese eclecticismo bien equilibrado. También quedan algunos curadores interesantes como Ramin Nasibov o Soli. Por otro lado, están creciendo los diseñadores que usan IA actual para generar espectaculares imágenes, cuidadosamente elaboradas con promps que beben mucho de todo ese legado aesthetics. Artistas como Guizem Akdag, Mac Baconai o Archi Reum tienen un gran manejo de las técnicas y consiguen ser distintivos.

Pero nadie será como Archillect. Fue (y sigue siendo) tan impresionante como su legado, revalorizando el look analógico en un mundo enteramente digital, y atreviéndose con una propuesta innovadora que algunos han asociado con el cyberpunk. Soy un fanático del proyecto, lo he seguido durante todos estos años, y puedo asegurar que me uno a toda esa gente que lamenta su ausencia. Parece que ya no habrá más publicaciones, pero nos queda su interminable colección de imágenes que fascinó a toda una generación de internautas.

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