La mirada al pasado del futuro presente

Los medios audiovisuales permearon en la cultura popular desde su aparición, y muy especialmente a partir de los años 50. Tras la Segunda Guerra Mundial, al calor de la paz, la Guerra Fría y el crecimiento económico, diversas subculturas y movimientos artísticos han ido surgiendo en la sociedad occidental bajo la forma de tribus urbanas, donde ciertas ideas unen a un buen número de individuos. El cine, la televisión y la música se volvieron especialmente importantes en los años 70, y el auge de la tecnología supuso un boom increíble en los ya míticos años 80 y 90. La aparición de los ordenadores y los sintetizadores se coronó como una pieza fundamental del imaginario colectivo de aquellas décadas. Internet, surgido a mediados de los 90 e impactando fuertemente en los 2000, no fue más que el siguiente paso.
El vaporwave es un fenómeno reciente que se centra en la música y lo visual, pareciendo ser el catalizador de toda una generación en internet: los millenial. Nacidos entre los 80 y los 90, y fuertemente influenciados por el material audiovisual de esas décadas, manifiestan a través de la música y el diseño una forma de entender internet y sus arraigos socioculturales de finales del siglo XX y principios del XXI. Por norma general, para que una época empiece a ser vista con nostalgia deben pasar unos 20 años, justo cuando coincide el cambio de generación. En los años siguientes a 2010, plena efervescencia del vaporwave, todos esos chavales estaban en la veintena. Había nacido una nueva expresión artística, quizás la primera de internet que tuvo gran calado, a la altura del pop art. Si la sopa Campbell de Andy Warhol fue el icono de sus padres, las figuras helenísticas se convertirían en el suyo.

Reciclaje digital
¿Cuáles son sus influencias primigenias? Hay varias propuestas, sin embargo sostengo que cosas como Miami Vice —en su estética y sonido tan representativos de los 80—, el hardware de consumo, los anuncios de TV, las enciclopedias interactivas como Encarta y los temas de personalización de Windows 95/98 (gracias al Microsoft Plus) fueron puntos clave a tener en cuenta en esa estética. La publicidad y el estilo japoneses también se hacen notar con ciertos diseños, que parecen beber de los productos de edición especial lanzados en el mercado nipón. En su sonido puramente electrónico me atrevería a decir que la atmósfera del inicio de Windows 95, creado por el maestro Brian Eno, es ya un himno no sólo del movimiento sino de la cultura informática. No tengo pruebas pero tampoco dudas ya que conecté fácilmente con el vaporwave como si ese estilo hubiera estado siempre presente en mi vida. Y es que, de hecho, lo estuvo.
Antes era común ver en revistas y anuncios de informática ese tipo de mezclas estéticas donde la tecnología convergía con las humanidades. La Enciclopedia Encarta, nombrada más arriba, es sin duda uno de los mejores ejemplos llevados a la práctica. El vaporwave no hace más que continuar la línea cultural de occidente y Japón sobre ciertas raíces populares (la tradición neoclásica, el citado arte pop y el anime o la música city pop, por ejemplo), adquiriendo un aire retrofuturista gracias al reciclaje de ese material, que a modo de collage alumbra nuevas creaciones. Explicar esta elección sería bastante sencillo: fueron parte clave de las vivencias en la educación y el ocio de esa generación.

El PC como factoría
Poco se incide en la influencia de la informática personal en este género, tanto por su calado como por facilitar la accesibilidad a la creación, y sin embargo es más que evidente. Las interfaces de aquellos años marcaron parte de su carácter estético. Los primeros espacios de internet con colores chillones, animaciones GIF e imágenes de fondo fueron parte de la decoración popular de la web, de igual modo que la proliferación de los clip art. El IRC y los foros, por otro lado, constituyeron los primeros espacios sociales dedicados a gustos y aficiones, entablando toda una iconografía y simbolismo. Programas P2P como Emule o Ares permitieron acceder más fácil que nunca a música y vídeos (a veces con fallos en el procesado digital, los glitch, de fuerte presencia en el vaporwave), popularizando material anteriormente de nicho como el anime (que sólo se veía en programas infantiles o a altas horas de la madrugada, normalmente relegados a cadenas de TV locales). Las nuevas formas de extender mensajes de forma ideográfica dieron a luz al conocido meme, que experimentaría una adopción masiva. Finalmente, la aparición de plataformas de microblogging como Tumblr no hicieron más que constituirse como galerías visuales que presentaban una amalgama de estilos eclécticos llenos de referencias. La primera generación en red expresaba una nueva forma de entender el arte.
¿Y por qué ese halo de nostalgia? Creo que no sólo es por la infancia, sino por una época de crecimiento económico que permitía cierta despreocupación. Es por ello que al vaporwave no se le posiciona bien con el capitalismo, como sí podría ocurrir con otros movimientos subculturales: ¿está a favor de él porque transmite cierta alabanza al lujo y al progreso tecnológico de fin de siglo? ¿O acaso caricaturiza su crecimiento artificial y desnortado? Creo que ambas. El vaporwave intenta de alguna forma transitar un camino estoico, nadar en el placer inocente de ese momento. No es hedonismo vacío como tal, sino romantización por el modo de vida de una época dorada. A lo mejor el último enlace generacional antes del nuevo posmodernismo y la hiperconexión. Irónicamente su ascenso y descenso en popularidad lo ha convertido de forma poética en un producto de consumo rápido más.
Debería hablar sobre exponentes del género en su música, como Macintosh Plus y su disco «Floral Shoppe» (2011) o Blank Banshee, o cómo su sonido puede recordar a los singles en vinilo reproducidos a baja velocidad (de 45 RPM a 33) con un contundente reverb. Sin embargo no quiero profundizar en el análisis musical ya que Alberto lo ha hecho de manera fantástica en su blog, y os remito a sus artículos (partes 1 y 2). Sólo añadir que Boards of Canada lleva experimentando un ambiente similar desde los 90, basándose en samples relacionados con documentales y programas educativos (entre otros), obteniendo ese halo raro y nostálgico. Por tanto las raíces del vaporwave se calcificaron a lo largo de más de tres décadas, haciendo compleja su definición. En otro post voy a profundizar algo más sobre su ethos y cómo pasó de una moda de Tumblr a ser un pilar de nuevas corrientes como la retroinformática o los llamados aesthetics.
Mientras, os dejo con el enlace a una galería y a Tumblr para que os sumerjáis en el estilo.
Imagen de cabecera extraída de CT101 Digital Storytelling
Recomendado: «Vaporwave: Art Born of the Internet«
Cuando un joven se empapa de cómo era el mundo musical de los 80 y también la informática y los inicios de internet, es inevitable que lo compare con la situación actual y acabe teniendo un cierto sentimiento de nostalgia hacia ese tiempo que no vivió. Los profundos cambios tecnológicos de aquellas décadas produjeron toda una revolución en la forma de crear música y en el lenguaje musical. Y en el ámbito informático fue un antes y un después. Ahora veo que llevamos años en una cierta decadencia tecnológica o más bien en una evolución tecnológica que al usuario informado y consciente podría parecerle una distopía en muchos ámbitos, casi como si algunas de las películas distópicas de sobre el tema de finales de los 90 y principios de los 2000 se estuvieran cumpliendo. Las últimas «revoluciones» tecnológicas en el ámbito informático parecen dirigirnos a un mundo de pesadilla y de control total, que si cryptos, cbdc, web3.0, las redes sociales propietarias…y en el mundo musical, no sé, la calidad de lo que escucha la mayoría de adolescentes es peor que lo peor que se pudiera escuchar en los 80. Es normal que haya chavales que miren al pasado y géneros musicales que intenten recordarlo. También parece lógico que haya crupúsculos de internautas que optemos por protocolos y espacios alternativos a la actual web. Como dato curioso sobre la nostalgia, actualmente se venden más discos de vinilo que CDs, hay cierta vuelta a lo analógico.
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Creo que esa sensación de que siempre se echa de menos tiempos más sencillos es verdad. Cuánto más se complica algo, más tendemos a echar de menos cierta simplicidad, en cualquier ámbito.
Estoy de acuerdo en lo que dices de que todo apunta a que vamos a una etapa de decadencia en internet por culpa de las big tech y su centralización. Todo ese cóctel hace que uno aprecie, en este caso, el internet de antes de igual forma que la sociedad/cultura de hace años (en muchos aspectos). El vaporwave estuvo en ese momento justo antes de la popularidad de Instagram y demás redes que han hecho de internet el vertedero actual.
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[…] e influenciado internet. En un artículo anterior tratando el tema de las subculturas en internet hice mención al vaporwave como uno de los mayores acontecimientos de la década de 2010, y los aesthetics tuvieron un gran […]
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[…] y su reinterpretación alumbró géneros como el synthwave. Algo similar ocurrió con el éxito del vaporwave, calando en el imaginario de internet y más allá. El techno e incluso el nu metal experimentan […]
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[…] sitio me encanta. Se trata de una especie de radio online dedicada a la música vaporwave, con un bonito diseño copiando la interfaz de Windows 95 y permitiéndonos establecer algunas […]
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[…] material acerca del diseño retro y vintage. Puso los cimientos para que surgieran estilos como el vaporwave y lo que hoy llamamos aesthetics, y aunque hoy en día no goza de la popularidad de antaño dejó […]
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[…] a hardware y DAWs para crearla, el auge de las plataformas de streaming, así como el fenómeno del vaporwave y otros subgéneros retro como el synthwave, supuso el florecimiento de muchos artistas […]
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[…] lugares inquietantemente bellos o alguna estética evocadora. Por ejemplo dediqué un artículo al vaporwave y cómo ese género musical brotó de sus semillas, repasé el fenómeno en sí mismo e incluso […]
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