Ya tenemos entre nosotros la nueva versión de Fedora y quiero dejar mis habituales impresiones. Una vez más, la distro comunitaria de Red Hat se siente continuista aunque estable, sin cambios radicales. A priori parece una actualización aburrida más, pero sigue mejorando su propuesta mientras se adapta a los nuevos tiempos. Tenemos los habituales upgrade de componentes clave como el kernel 6.17, systemd 258 o RPM 6.0. También podemos disfrutar de GNOME 49, la incorporación de Showtime como reproductor de vídeo o una mejora en la fuente de emojis, aunque lo gordo está en los pequeños detalles.

Fedora ha hecho un audaz movimiento al eliminar X11 para la sesión con GNOME, adelantándose al propio escritorio. Apuesta sin tapujos por Wayland, y creo que era algo necesario tras años de estancamiento con ese tema. Esta firmeza debería contribuir positivamente a su despliegue, cerrando un capítulo en la historia de Linux.
Para las nuevas instalaciones se amplía la partición /boot a 2GB debido al aumento de peso en los componentes de arranque, aunque a cambio se hicieron mejoras de compresión en ciertos módulos para aumentar su velocidad. También incorpora el nuevo instalador en el resto de versiones tras debutar en Fedora Workstation 42, lo que beneficia tanto a la variante con KDE como a los diferentes spins. Todos los detalles de lanzamiento pueden leerse en MuyLinux, en el blog de Nevat o en las notas oficiales.
En esta ocasión experimenté un pequeño problema con el upgrade: Fedora no podía actualizarse en mi equipo debido a conflictos con las librerías de Wine. No recordaba si ese componente lo había instalado yo por algún motivo, pero tras un chequeo de todo mi software decidí que podía prescindir de ellas. La solución al conflicto fue sencilla, ya que solo tuve que desinstalar el paquete wine-core mediante DNF, y tras ese pequeño inconveniente todo fue sobre ruedas. Eso sí, también tuve que sacrificar la app Metadata Cleaner y sus librerías, ya que se mostró un mensaje avisándome de que no era compatible con Fedora 43 y procedería a borrarla automáticamente (desconozco los detalles de esto).
Aparte de eso todo sigue igual. Una vez finalizado el proceso la distro se siente de lujo y no defrauda, así que por mi parte queda todo dicho. Quien necesite las imágenes de instalación puede acceder al área de descargas del proyecto.
Ando un tiempo apartadao del mundo Linux que no sea Ubuntu. ¿Qué es lo que está pegando entre la chavalada últimamente, GNOME o KDE? Yo he sido fan del primero, simplicidad ante todo, pero aprovechando que acaba de salir quizá me anime a probar Fedora. En el pasado siempre he solido usar Debian y derivados, y Arch.
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Pues no tengo ni idea de qué está de moda, por así decirlo. Tanto GNOME como KDE siguen siendo los escritorios más usados, aunque parece que GNOME suele ganar en usuarios según algunas encuestas.
Personalmente prefiero GNOME por su sencillez, homogeneidad y cuidado del entorno. Además es el niño mimado de Fedora. KDE se construye sobre una buena tecnología, pero creo que su estilo agobia con tantas opciones.
Sea como sea, conozco y he conocido a gente que usa Fedora con KDE, con grandes resultados.
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