Huyendo de la validación social mainstream que fluye por internet, un buen puñado de usuarios e iniciativas están surgiendo a la hora de crear contenido en la web. Uno sin demasiado efectismo, con métodos discretos para los demás en los que subyace una filosofía de sencillez, de vuelta a unas raíces que a día de hoy son consideradas minimalistas. Con perfil bajo, muy personal, libre e incluso íntimo. No sé si podrían considerarse los punks de la informática, pero si no lo es se parece mucho… y siento cierta admiración en todo eso.

Esa idea de crear algo sin grandes expectativas de éxito, y sobre todo ningún interés en monetizar el resultado, a día de hoy es cuanto menos contestatario. Y sin embargo ahí siguen publicando cosas para su disfrute y los ojos ajenos que tengan la suerte de cruzarse en su camino. Me refiero especialmente a los blogs, los cuales no están muertos sino maltratados por las dinámicas de consumo, los buscadores y sus algoritmos de indexación.
El cénit de esta actividad bloguera independiente es, sin duda, la llamada web pequeña —small web, de la que hablé en varias ocasiones—. Ya sea en la web común o en protocolos como gemini, esa gente no entra al trapo de las expectativas, ni de los consumidores masivos, ni de las modas. Su meta es la experimentación, la búsqueda de pequeñas comunidades y publicar lo que quieran con un control casi total. El límite lo ponen ellos y suele ser uno muy pequeño aunque exigente: poco peso visual, poco peso de datos y poco gasto económico. Los webmaster caseros están de vuelta.
Reconozco que hace casi un año, cuando decidí crear el blog, tenía sentimientos encontrados. Por un lado deseaba volver a escribir sin estar tan expuesto, por otro lado este tipo de espacios son poco relevantes y casi no crean las comunidades que veíamos en su época dorada. Sin embargo este salto al vacío ha resultado ser muy atractivo: el escaso alcance quita un peso de encima y elimina ciertos condicionantes para la publicación. La poca gente que sigue leyendo o escribiendo tiene mucha presencia, apreciando cada post, las escasas visitas y los tímidos comentarios. Menos es más: cuando nada está para ti cualquier pequeño cambio que resulte positivo es un tesoro.
En la construcción del sitio mis conocimientos no eran suficientes para levantar todo por mí mismo, o quizás sí pero la paciencia y el tiempo ya escasean. A cambio escogí WordPress por ser un clásico de las publicaciones online y estar vinculado al código abierto, usando el tema más sencillo y configurable en un intento de emular todo lo posible esa ligereza de la pequeña web. No era lo ideal pero sí incombustible (y compatible).
También influyó en el estilo de publicación: mucho más personal, con temática variada pero con un tronco común, y poco o nada de formato. Evito las negritas para no saturar visualmente pero me apoyo en la cursiva, más ligera y elegante a la hora de dar énfasis como suele hacerse en libros y revistas. Las imágenes tampoco escapan al tratamiento adecuado: las busco concienzudamente, mientras hago conversiones de formato para que pesen lo mínimo aligerando la carga de la página. Por lo general sólo uso una en cada post, aunque a veces rompo esa regla y me permito entradas donde el texto es absoluto protagonista. El SEO es un tema secundario al que no le doy demasiadas vueltas por ser un condicionante de cara a los buscadores y la competencia: me interesa más el resultado de lo que escribo y su proceso.
La pequeña web ha sido una gran influencia para mi nueva aventura en la red. Tiene prácticamente todo lo que busco en cuanto a retos minimalistas, y aunque no cumplo escrupulosamente con todos ellos intento acercarme lo máximo posible adaptándolos a mis necesidades. Con esto pruebo, aprendo, crezco personalmente y me divierto exprimiendo cada pequeño recurso del que dispongo. No necesito un gran setup, simplemente ideas, un modesto ordenador y un lugar donde escribir. Y unos cuantos euros para pagar el hosting que me da la tan ansiada libertad que muchos buscamos en este asfixiante internet actual.
Es una alegría contar que haya surgido esta pequeña ola renovadora de los blogs personales y poder leer espacios como el tuyo. De verdad.
Me gustaLe gusta a 1 persona
No sé si es una oleada nueva o realmente siempre estuvieron ahí de alguna forma, pero sí que veo bastantes blogs de gente que ronda nuestra edad y adoptan más o menos esta filosofía. Unos por nostalgia, otros por principios y practicidad, otros por volver a la esencia de internet. No sé, a veces creo que se cocina algo pero quizás es mi imaginación.
De todas formas todo eso me inspiró a empezar este nuevo blog adoptando ese estilo, y me está gustando. Creo que hay menos blogs, pero mejores en contenido y diseño.
Me gustaLe gusta a 1 persona
[…] Influencias de la web pequeña – THE_CHEI$Sobre el cambio de paradigma que supone la pequeña web. […]
Me gustaMe gusta
Coincido con Adrián. Celebro este «renacimiento» de los blogs y, en particular, felicito el exquisito diseño de este… ¡Me encantó ese índice de etiquetas!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias! 😁
Me gustaMe gusta
No es algo nuevo pero quizás nunca se había hablado tanto de ello, cosa que agradezco mucho, ya que siempre he sido partidario de este tipo de webs. Creo que la gente debería optar por estas webs sencillas evitando el javascript y el rastreo todo lo posible.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Siendo estrictos, este blog sí usa javascript. La diferencia, que es grande y satisface tu deseo, radica en que aquí no se abusa de él y, por tanto, no se cometen abusos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Supongo que hay un pequeño repunte? O quizás una generación más madura quiere conservar el funcionamiento de siempre?
Sea lo que sea, estas iniciativas son bien recibidas.
Me gustaMe gusta
Sí, pero para leerlo no es necesario tener activado javascript, lo que es muy bueno. Para otras cosas como para comentar y tal sí.
Me gustaLe gusta a 1 persona
[…] post titulado Zeitgeist o en el personal ¿Y si…?; también los de Humanizar internet, Influencias de la web pequeña o el clásico La «small web», tierra de duros de matar entre […]
Me gustaMe gusta
[…] gusta escribir sobre algunas de mis influencias, y si en el aspecto tecnológico me fijo en la small web también hay algunos espacios más allá de él que me dan ideas o tratan muchos temas a los que yo […]
Me gustaMe gusta
[…] el estado actual de la industria. Era reticente a usar Gemini —el asistente de Google, no el protocolo web—, pero me llegaron noticias de que era una red neuronal muy eficiente y natural, un segundón […]
Me gustaMe gusta
[…] Influencias de la web pequeña […]
Me gustaMe gusta
[…] siempre planteé esta bitácora como una experiencia completa. El diseño minimalista bebe de la small web, y me gusta pensar que se aprecia en cada visita. No solo es una decisión estética, también […]
Me gustaMe gusta